Inicio Columnas Salud en el Balsas Traumatismo de bazo, una urgencia quirúrgica

Traumatismo de bazo, una urgencia quirúrgica

652
0
Compartir

El bazo, querido amigo lector, es un órgano único, intrabdominal, que tiene una función muy importante en la formación de los eritrocitos y su destrucción, o sea, los glóbulos rojos, aquellos elementos de la sangre que contienen la hemoglobina sumamente importante para la respiración y la oxigenación de todo el cuerpo, pero también tiene otra función muy importante, en la creación de defensas para un ser humano, así es su inmunidad, tiene mucho que ver con este órgano, el Bazo, un órgano que no pesa en un adulto más de un kilogramo, y que se encuentra ubicado justo debajo de la costilla final de su lado izquierdo, muchas veces incluso hasta olvidado.

Este órgano resulta ser muy frágil, extremadamente frágil, y con algún traumatismo abdominal (golpe fuerte sobre el abdomen o tórax), puede llegar a lesionarse en una forma muy leve a una forma muy grave, tan grave, que, como Médicos Quirúrgicos, siempre tendremos en mente este órgano, en el justo momento en que vamos a valorar el abdomen de un paciente después de un accidente, ya que un traumatismo abdominal desde simple hasta profundo, pudo haber dañado el bazo de ese paciente. Y llegamos, como Médicos, con la capacidad de decidir si vamos a operar o no, directo a buscar datos que nos orienten a saber si el bazo está o no lesionado.

En los años 2000 el 50% de las esplenectomías (quitar el bazo), era por razón médica más que traumática, en base a diagnósticos de leucemia, linfomas o anemias hemolíticas, el 30% por traumatismos, y 20% por accidentes durante otro tipo de cirugía, al realizar cirugías de colon, estómago o riñón y que incidentalmente se lesiona el bazo, y se debería quitar el mismo bazo, realizando una esplenectomía.

Para tomar una decisión de procedimiento quirúrgico de urgencia, tomamos en cuenta varios factores a saber, el estado que guarda el paciente al llegar, usamos una clasificación llamada RTS (Revised Trauma Score), que nos da ciertos números que nos dan una idea de cómo llega el paciente y sobre todo, el tiempo que tenemos para actuar inmediatamente considera una valoración neurológica que se llama Glasgow, la presión sistólica, la frecuencia respiratoria y nos arroja números de 4 a 0 , siendo el 4 la de mejor pronóstico y el 0 de muy mal pronóstico. Llega el paciente, lo valoramos, le colocamos soluciones, valoramos la circulación y estado hemodinámico, si hay o no hipotermia y aplicamos sondas, aquí se decide si tomamos conducta expectante o tomamos conducta quirúrgica.

Al decidir conducta quirúrgica se integrará un Team quirúrgico completo, Cirujano, de preferencia dos ayudantes, un anestesiólogo y una instrumentista, ya integrado el caso y decisión positiva tomada, procedemos a una laparotomía exploradora. Entra otra clasificación prequirúrgica: la de AAST (American Association for the surgery of trauma), que se elaboró desde 1989 y se modificó en 1994, pero actualmente la seguimos usando, que va del 1 al 6, siendo el 1 una lesión menor; 2, lesión moderada; 3, lesión grave sin riesgo vital; 4, lesión grave con riesgo vital; 5, lesión critica con supervivencia dudosa, y 6, lesión no viable. Nosotros podemos actuar en todas, pero entre esté más alto el número será más el riesgo que lleva la vida del paciente.

Y ya en el procedimiento quirúrgico, nosotros los cirujanos clasificamos la lesión esplénica en V grados, así en números romanos; clasificación que ideó More, dependiendo el tipo y tamaño de la lesión del bazo así como el sangrado que tenga ese bazo en el momento de la exploración quirúrgica, a saber:

I) Hematoma del 10%, no en parénquima, con una laceración de un cm. (puede ser conducta expectante).

II) Hematoma del 10 a 50%, con hematoma del parénquima debajo de 5 cm, con una laceración de 1 a 3 cm (aquí ya tendremos que realizar una esplenectomía).

III) Hematoma de 50%, con un hematoma de parénquima de más de 5 cm, con una laceración de 3 cm, y con 25% de desvascularización (candidato a esplenectomía).

IV) Hematoma roto, vasos sangrantes, más del 25% de desvascularización (esplenectomía).

V) Avulsión esplénica 100% desvascularizado (esplenectomía).

Entiendo y sé que esta parte del artículo es muy técnica, y que algunos términos son muy médicos y más quirúrgicos, pero lo pongo querido amigo, para que vea lo que debe pasar por la cabeza de nosotros que decidimos operar a un paciente, la velocidad de reacción y la adecuada decisión y que dependiendo de los hallazgos la conducta que debemos tomar,  y esto es inmediato y casi instantáneo, no podemos dudar, ya que en quirófano el tiempo es oro: más que en cualquier parte, y sobre todo de esa decisión está la vida de un ser humano.

Gracias por leer este artículo.  Vaya este artículo como un homenaje  a mis hermanos en Cirugía, por esa labor que hacemos y que muy pocas personas lo saben, que tengamos las mejores decisiones.

Comentarios

comments

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here