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Mi vida 1 (Parte 1)

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

 

 

Inicio esto que pretende ser un recuento de lo que me ha llevado, en lo largo de mi vida, a lo que soy actualmente, hombre, padre, esposo, Médico, Cirujano y Gastro, es plasmar, querido lector, en una serie de artículos de dónde vengo y en dónde estoy, podría decirle que estoy escribiendo aquí mi autobiografía y lo haré con mucho gusto al hacerle llegar en artículos, en forma semanal, siendo esta una forma de agradecer su lectura, y que sepa quién soy.

Nací el 9 de agosto de 1955, en México, D.F. en esa época, hoy CDMX, en la colonia Roma. El acta de nacimiento dice en la calle de Guadalquivir, y les puedo decir que mi acta de nacimiento fue elaborada por el Lic. Próspero Olivares Sosa, que en ese entonces era  juez de paz, muy famoso, ya que en aquel entonces él casaba a muchos artistas de esa época, presumí yo que dio fe de mi nacimiento, nunca me hizo artista, pero igual yo lo presumía. El acta de nacimiento escrita totalmente manuscrita.

Mi Padre contador, originario igual del DF, trabajador de los Ferrocarriles Nacionales de México, Atlantista de corazón, del cual heredé yo el amor a este equipo, el cual llevo hasta la fecha aunque esté en segunda división o primera A, y aunque gane, le seguiré llevando en el corazón. Mi padre llegó a fungir como directivo de ese equipo, Atlante, con discípulo de Guillermo Cañedo, pero el del América.

Mi madre, al inicio ama de casa, después trabajadora también de los Ferrocarriles Nacionales de México, por las razones que les contaré aquí mismo. Ninguno de ellos Médico. Mi abuelo paterno, Manuel, al cual heredé el nombre, solo el nombre, era Sastre, comento yo -mi abuelo cosía telas y  yo suturo piel- es lo más cercano que pude estar del área médica.

Al tener yo la edad de 6 años, corriendo el año 1960, yo alrededor de 5 años, tenemos mis hermanos, mi madre y yo, contacto con el Cáncer, desafortunadamente le es diagnosticado a mi padre, cáncer de colon, el cual es diagnosticado y manejado en el Hospital Colonia, en ese entonces Hospital de Ferronales (Ferrocarriles Nacionales), manejado, tratado y operado por Médicos que con el tiempo llegarían a ser mis maestros y años después, compañeros de trabajo. En esta fase de la vida entendí claramente porque son llamadas enfermedades catastróficas, ya que la catástrofe no solo es para el paciente, sino que lo es para toda realmente toda la familia.

Mi madre, relativamente joven alrededor de 40 años, mis hermanos el menor Poncho de 5, yo de 6 y Guillermo el mayor de 7, ni entendíamos lo que pasaba, pero sí sabíamos que no era bueno, ni para papá, ni para mamá y mucho menos para nosotros. Llegó el fatídico 13 de enero de 1961 y mi padre perdió la batalla contra el cáncer.

Recuerdos pocos en cuanto a él, tenía yo 6 años cuando murió, pero los recuerdos que tengo son un hombre limpio, bien vestido, olía siempre rico, muy exigente, muy ordenado, que a mí siempre se me presentó exageradamente estricto, pero como hijo, y como decía Franz Kafka en su libro “Carta al padre”,  uno como hijo lo perdona todo, “al fin ese señor era mi padre”, en él vi que fue sometido a una cirugía y que le realizaron una colostomía, después supe por qué y para qué, en aquel entones no entendía y no era normal lo que yo veía, cómo funcionaba y le decía “papá voy a estudiar para cirujano y poderte cerrar tu panza”, de loco tal vez me tildaba, pero desde esa edad de los 6 años, yo sabía que mi vida sería en la Medicina y en el área de Quirófano y con el área del tubo digestivo, a esa edad seguro que nadie lo creyó, pero yo sí estaba convencido, a como diera lugar tenía que estudiar Medicina, ahora sin el apoyo de mi Padre.

Recuerdo vagamente jugar con mis hermanos a operarlos y les daba 20 centavos para que se dejaran operar de la panza, según yo, trataba de leer todo lo que se refería a medicina, revistas, anatomía, fisiología, pero muy poco le entendía y debería recorrer aun un largo pero muy pero muy largo camino, para poder terminar mi carrera, en esta fase determiné que sería médico.

En el Kínder Margarita Maza de Juárez, pasé a la Primaria en la escuela Teodoro Montiel, localizada en la calle Cuauhtémoc 20, allá por la Villa de Guadalupe.

Seis años de primaria, con mis hermanos uno un año arriba de mí y otro hermano debajo de mí, era yo la parte más rica del sándwich, el de en medio.

Gracias por leer este artículo.

 

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