LC, DE LOS MUNICIPIOS QUE MÁS CONTAMINAN

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Panorámica de la planta de tratamiento de aguas residuales 1 de la cabecera municipal.

Pese a que la venta de aguas negras tratadas es un gran negocio, solo en la cabecera municipal se recicla en casi un 100% todas las aguas residuales, en el resto del municipio, se tiran “crudas” a ríos, esteros y el mar.

 

Por Rafael Rivera Millán

 

Lázaro Cárdenas, al igual que un gran porcentaje de municipios michoacanos, sigue recibiendo multas cada 6 meses por el orden del millón de pesos, por parte de la Comisión Nacional del Agua por no tratar ni siquiera al 50 por ciento todas las aguas negras que producen alrededor de 300 mil habitantes. Si se cumpliera a cien por ciento con esta obligación, en lugar de pagar multas, se recibirían recursos federales para ser aplicados en la operación y mantenimiento del servicio.

El reciclamiento de estos desechos residuales es un buen negocio para el organismo operador, en este caso, el Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Lázaro Cárdenas (CAPALAC), que mantiene un contrato para la venta del agua tratada a ArcelorMittal, que la utiliza para el enfriamiento de sus equipos donde produce acero.

Efrén Magadán Valdez, Director General del CAPALAC, señaló que de 4 plantas de tratamiento de aguas negras existentes, dos en la cabecera municipal, otra en Guacamayas y una más en Playa Azul, solamente las de la ciudad operan al cien por ciento de su capacidad, para tratar alrededor de 480 litros de aguas negras por segundo, que con el agua sobrante que se recolecta del líquido “crudo” que va a las plantas industriales desde la presa La Villita, se vende una buena cantidad de aguas tratadas por segundo a ArcelorMittal.

Con los recursos que el organismo obtiene por la venta de este tipo de agua, se auxilia para medio ir solventando los elevados gastos que tiene por el consumo de en energía eléctrica para el sistema de bombeo del vital líquido que se envía a los hogares lazarocardenenses.

Sin embargo el grave problema existe en Guacamayas, que es la tenencia más grande no solo del municipio o del estado, sino del país, y en donde se dice, sobre pasa de los cien mil habitantes, en donde se producen alrededor de 12o litros de aguas negras por segundo, o bien 10 mil metros cúbicos diarios, que irremediablemente van a dar así, “crudas” al brazo derecho de la desembocadura del río Balsas, por cuya contaminación, constantemente el CAPALAC recibe multas millonarias en lugar de ingresar recursos adicionales que devuelve la CNA si tratara al cien por ciento esas aguas. Esta situación se debe a que la planta de tratamiento que ahí existe desde hace unos 10 años se encuentra obsoleta, sin operar.

De igual manera, en las tenencias de Buenos Aires, La Mira, Playa Azul, El Habillal y Caleta de Campos, tampoco se cuenta con plantas de tratamiento de aguas negras, pues la existente en Playa Azul, no funciona, misma que se evalúa reparar o bien construir otra nueva, al igual que las que se ha iniciado su construcción en Buenos Aires y La Mira, pero que no llevan ni el 20 por ciento de avance físico, debido a la falta de recursos que suman una buena cantidad de millones de pesos para terminarlas, equiparlas y echarlas a andar.

En global en estas otras 5 tenencias, se estima hay una producción de unos 15 a 20 mil metros cúbicos diarios de aguas negras, que irremediablemente van a dar a ríos, esteros y el mar, lo que también ha generado llamadas de atención y multas por parte de la CNA.

Cabe señalar que en Playa Azul desde el 2016 con recursos del Fondo Minero y de dinero gestionado por el diputado federal Marko Cortés, se inició la rehabilitación del drenaje sanitario de ese centro vacacional, por un monto cercano a los 40 millones de pesos, obra que hasta el momento no ha sido concluida, por la oposición del regidor cetemista Marco Antonio Rodríguez Santillán y del Comité Ciudadano de ese lugar, por el pésimo trabajo que ha realizado la empresa contratista Dangirl de Morelia,  al no dejar conectados varias tomas domiciliarias en las partes ya concluidas o bien que en lugar de que las aguas negras fluyan hacia la planta de tratamiento, que no funciona, estas se regresan al Estero de Barra del Tigre, contaminándolo o bien que el drenaje brote de las alcantarillas o se regrese a las casas o negocios.

Asimismo, en diversas entrevistas que se le han hecho aquí al Coordinador General de la Comisión Estatal de Agua y Gestión de Cuencas (CEAC), Germán Tena Fernández, éste ha reconocido que más del 60 por ciento de las aguas residuales que produce toda la población de Michoacán no pasa por una planta de tratamiento, debido a que solo hay 53 plantas, 19 de ellas inservibles, requiriéndose muchos millones de pesos para rehabilitarlas o construir otras.