Médico trabajando bajo presión continua

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Esta semana que termina, en mi consultorio tuve la agradable visita de un nuevo estudiante de Medicina, que justo el fin de semana próximo parte a su encuentro con su nueva carrera y me pidió que escribiera algo en un artículo para leer al estar ya allá en la Facultad de Medicina. “Abrazaste una carrera que sabes que inicia pronto, pero te informo que no termina, si quieres hacer buena medicina, así hagas la especialidad que hagas o si bien no la haces, no termina tu capacitación, a partir que inicias ya es permanente, recuerda: Médico que no se actualiza o se mantiene vigente, es obsoleto para la carrera y para fines prácticos es inoperante.

No estudies para ver cuánto dinero puedes cobrar por tal y cual cosa, estudia para aprender bien y hacer lo necesario para ayudar a tu paciente, la remuneración siempre llega justificadamente a tu trabajo, explica a tu paciente claramente, él no sabe nuestro idioma médico y menos le escondas información, se claro al explorar y al diagnosticar, estarás viendo pacientes no expedientes ni números de cama, son seres humanos como tú y tienen un nombre diferente cada uno, refiérete a ellos por su nombre y cada vez que los vayas a tocar infórmale y sobre todo si lo vas a lastimar.

Vas a tener que aprender a trabajar bajo presión, presión tuya, del paciente, del área donde trabajes, del tiempo, de las urgencias, del paciente infartado, del paciente sangrando, los familiares al borde de la histeria, porque para las familias todas son urgencias, porque siempre te rebasará la carga de trabajo y deberás ser sumamente cuidadoso, cuidadoso contigo y con tu entorno, no puedes dar lo que no tienes, si tú no estás sano ¿cómo vas a promover ser sano a tus pacientes? duerme bien (cuando puedas), has ejercicio, mínimo camina, aliméntate bien, no muy delgado y no muy gordo, no fumes, no te ayuda, y toma lo menos que puedas el alcohol y el café, habrá guardias que tomes más del debido, pero luego desintoxícate con agua y ejercicio, has algo que te guste, baila, canta o recita pero distráete, esas horas de relax son oro molido en nuestra profesión, al hacer esto serás un real profesional de la salud y evitarás caer en un padecimiento que la gran mayoría de los médicos caemos tarde o temprano, ese famoso Burnout o agotamiento laboral, que al final del día termina en que trates mal al paciente, que seas muy estricto en tu trato con tu paciente, y eso no lo percibirás tú, pero tu paciente sí, y eso te traerá consecuencias, primero en tu salud y secundario en el trato con tus pacientes.

Trata de indicar exactamente lo que tu diagnóstico y tu cerebro indicaron para el padecimiento de tu paciente, ese medicamento que tú sabes que es el mejor para ese paciente, no recetes el de moda o el más caro o el que les sobra en las farmacias por comprar promociones, estará en juego tu prestigio, y eso, querido amigo, próximo colega, es lo más valioso que poseemos como profesionistas, tu prestigio solo es tuyo y tú lo hiciste o tú lo deterioraste, cuídalo.

Querrás que todo mundo sepa que eres médico, y lo que haces y cómo estudias y lo que haces, no temas, el público ya lo sabe, si sabe la cantidad de libros que te tendrás que aprender, que deberás pasar todas tus materias y con el mejor promedio para, que cuando llegue el momento, puedas escoger plaza para irte al internado de pregrado, cuando finalices tus estudios clínicos, y eso será importante para que escojas en los mejores hospitales del país.

Te repito, escogiste bien, es un carrera muy noble, muy pero muy sacrificada, la más demandante diría yo, no hay otra profesión tan desgastante y exigente como esta, pero ¿qué crees? las satisfacciones de ver curado a tu paciente, ese “gracias doctor, por usted estoy viva”, esos regalos que sabes que hacen con mucho sacrificio, que ellos ven como una insignificancia, tienen mucho valor, y con todo esto te viene el dinero, nunca serás millonario, pero nunca te faltará un plato en la mesa.

Gracias por escoger esta carrera, tú y tus compañeros son los médicos del futuro, se les queda a ustedes, cuídenla al transitar por ella, en los lugares donde la ejercí siempre di lo mejor de mi hacia mis pacientes, yo siempre seré un amante de la medicina, me gusta y si volviera a estudiar lo volvería a hacer, misma carrera, misma universidad, mismas especialidades. Dios que te cuide colega”.

Gracias por leer este artículo.