Roma

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

No puedo dejar de escribir de esta película al igual que he hecho con éxitos anteriores de la cinematografía, y este para mi tiene un sentido especial de nostalgia, ya que mis abuelos vivían en la colonia Roma, que es la que le da nombre a la película, y me hace recordar situaciones y acciones que viví en mi infancia.

No creo ser contemporáneo de Alfonso Cuarón, pero vivimos muchas cosas muy parecidas, sobre todo a los que vivimos en aquel Distrito Federal, hoy CDMX, será factor de nostalgia y en ocasiones tristeza recordar nuestra ciudad madre.

En aquellos ayeres como Delegaciones, hoy ya como Alcaldías, no deja de hacernos recordar ese Distrito Federal que ya se fue y no existe. Hace un tributo a las trabajadoras domésticas, muy justo diría yo, ya que ellas sin querer la familia, sÍ llegan a ser parte de ese núcleo familiar, un muy buen papel de Yalitza Aparicio, misma que en las redes sociales ha sido acremente criticada por sus rasgos y ascendencia totalmente Oaxaqueña, y lo mÁs malo, que son Mexicanos los que mÁs la han lapidado con sus comentarios, sea como sea Yalitza, con el nombre de Cleo en la película, trabaja muy bien, es cierto, no es un papel para un Oscar, sÍ toma su lugar como doméstica y nos despierta esos sentimientos entre gratitud, cariño, respeto a las nanitas o servidoras que nos vieron durante nuestro crecimiento, pero eso sí, está bien trabajado, como estará que ya hasta la revista Vogue México, le dedicó una portada.

Esta película retrata mucho ese México en que se vivía bien, que existían como siempre las clases sociales, y como ese 10 de junio de 1970, en el Casco de Santo Tomás sufren nuevamente un grupo de estudiantes una nueva represión, y justo en ese episodio se rompe la fuente de Cleo en una mueblería de San Cosme.

Vi las bandas de guerra de las secundarias, vi los camiones de 50 centavos, vi los taxis cocodrilos, vi los organilleros, vi la forma de vestir de los chicos, con pantalón corto y cabello cortado a la brosh, recordé con gran nostalgia cómo pasan los aviones arriba de esa colonia justo para el aterrizaje al aeropuerto de la ciudad de México, vi la casa que me recordó mucho la de mi Abuela Carmen y mi abuelo Manuel, del cual yo llevo su nombre, los pisos de mosaico, el aseo de los patios con mucha agua y la convivencia con los perros en los patios de las casas, vi un afilador, cómo las destrucciones familiares son iguales en cualquier época de la vida, vi a un Médico del IMSS vivir bien, con su familia, un Volkswagen, otro carro para la esposa, tener una amante y 4 hijos, y con el sueldo de médico del IMSS, cosa que ya no se ve en esta época.

Como junto carros de esa época para ambientar muy bien la filmación, que aparte es en blanco y negro y juega con una iluminación genial, no extrañé el color, como anécdotas en los primeros dias de filmación, hasta golpes tuvieron con las autoridades de la delegación de la filmación ya que como siempre son los últimos en enterarse que se iba a filmar ahí, les robaron equipo y no los dejaban filmar, en fin, si lo hicieron.

La colonia Roma, con nombres de calles de estados y lugares de la República, Mérida, Orizaba, Tabasco, Córdoba, Tajín, Morelia, me hace recordar cuando por la calle de Álvaro Obregón salía a caminar con mi abuelo Paterno y mi abuela y caminábamos desde la calle de Frontera hasta Insurgentes y nos regresábamos, grandes recuerdos.

Esas salidas en carro a Veracruz o a Acapulco, eran carros muy grandes tipo Galaxy, Continental, y qué sillas de seguridad, qué cinturones de seguridad, nos subían al chiquillerío y viajábamos por más de 8 horas para llegar a la playa que fuera, al Golfo o al Pacífico, muy cansado, ah pero qué divertidas nos dábamos, como en una escena la misma Cleo salva de ahogarse en el mar a los chicos, y como en esa escena rompe ella con esa depresión postparto que la atacó y regresa con su mente a vivir nuevamente.

Buena película, si no vivió en la hoy CDMX, probablemente no le guste, pero si no vivió, le servirá hasta como antecedente histórico, y si vivió ahí no dejará de paladear ese México que se nos fue.

Gracias Alfonso por remembrar mi ciudad, gracias por hacerles ese homenaje a las trabajadoras domésticas, no se cómo le vaya en premios, pero yo en lo personal le doy el Oscar a la mejor película extranjera, ya que habla de mi país, de mi ciudad y de una colonia que me tocó vivir.

Gracias.