Tuberculosis

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

El agente causal es el Mycobacterium tuberculosis, bacteria llamada BAAR, resistente, de la lista de los Bacilos Alcohol Ácido Resistentes, cuya transmisión es a través del aire, el cual deberá estar contaminado por un paciente con la enfermedad activa, al toser las gotitas microscópicas de flugge, esas gotitas muy pequeñas que contienen a la bacteria y que incidentalmente inspira una persona sana y se contamina.

El síntoma principal y pivote de esta enfermedad es la tos, con presencia de sudores vespertinos o nocturnos, ataque severo al estado general. El sitio de acción del Mycobacterium tuberculosis es en los pulmones.

Antes del inicio de las épocas de los antibióticos, hablando del siglo XIX, murieron por esta enfermedad en Europa hasta un 30 %; de todas las muertes de esa época, se supuso allá en los años de 1940 a 1950, que con la aparición de los antibióticos esta enfermedad tendería a desaparecer de la faz de la tierra, pero no fue así, la pobreza, la contaminación, las resistencias bacterianas a los antibióticos, hicieron que desgraciadamente ahora aún en el siglo XXI, siga siendo una enfermedad mortal.

La distribución sigue siendo mundial, pero en países de África, Asia y el Pacífico, existen más de 3 millones de personas con tuberculosis activa y que son altamente contaminantes, afortunadamente solo el 5% o el 10 % de toda esa población llegará a tener una tuberculosis activa.

En ciudades con un buen estándar de sistema sanitario, buenas políticas de salud pública y un nivel socio económico adecuado, esta enfermedad es mínima en sus estadísticas, pero en zonas y áreas de exclusión social, con malos sistemas de salubridad y con hacinamiento y promiscuidad marcada, la incidencia de esta enfermedad es muy alta.

Todos, absolutamente todos los seres humanos del planeta hemos tenido contacto con el Mycobacterium, pero solo se manifestará en aquellas personas que no tienen un adecuado sistema inmunitario, como es el caso en niños en posición socioeconómica débil o en personas de la tercera edad que su sistema inmunocompetente se ve afectado, sumamente debilitado, y a aquellos pacientes que no se les haya aplicado la vacuna, que es preventiva.

Aquí debo mencionarle, querido lector, que en Europa y en algunas zonas de la Unión Americana, por esa publicidad que las vacunas estaban causando Autismo, casi una generación no vacunó a sus hijos contra la tuberculosis, y esa población quedó totalmente expuesta a un primoinfección, que suponemos que puede tornarse activa fácilmente.

Para contaminarse por tuberculosis, entra como una infección primaria al tener contacto con el Mycobacterium, y donde se juega esa pelea entre la bacteria y el organismo del paciente, pasa a una etapa latente, que no ocurre nada y que solo se está multiplicando en el cuerpo de esa persona totalmente debilitada, y de esta fase pasa a la enfermedad activa, de toda la población afectada hasta un 90% a un 95%, se hará inactivo, pero un 5% a un 10%, se harán multiplicaciones bacterianas después del periodo de latencia, y  pueden pasar hasta dos años de latencia, periodo en que el Mycobacterium está latente en los macrófagos de esos pacientes que terminarán siendo activos.

El cuadro clínico inicial es fácilmente confundido con una faringitis, faringoamigdalitis y hasta una laringitis, dejando el cuadro como algo muy común, y dándole medicación podríamos decir sencilla, manejo que no generará mejoría a esos pacientes, sino que la tos se hace crónica, y con secreciones inicialmente amarillentas que paulatinamente se tornarán verdosas y llegan a ser de tipo hemoptoicas, sí, con sangre, que son los signos que a la larga nos pueden hacer pensar en un cuadro de tuberculosis.

Y como el afectado es el pulmón, se inician síntomas y signos característicos de los pulmones como colapsos pulmonares o Neumotórax espontáneos, derrames plurales, que a veces son los primeros datos de una tuberculosis, con disnea, falta de aire, tos crónica y no controlada y con datos francos de fatiga y adelgazamiento de este tipo de pacientes.

Se llega a desarrollar una tuberculosis no solo en los pulmones, también se puede presentar en los riñones y en los ganglios linfáticos, pero puede activarse en cualquier parte del cuerpo, en los ganglios linfáticos se aprecia un crecimiento del ganglio, sobre todo de los que drenan los pulmones como son los ganglios axilares, los del cuello y los inguinales, dando un aumento en el volumen del ganglio, generalmente no es doloroso, pero espontáneamente rompen, obteniendo material purulento abundante de color blanquecino y sin olores, pero altamente contaminado de Mycobacterium, puede llegar a afectar el encéfalo, generando una meningitis tuberculosa, de pésimo pronóstico para la vida y la función, también se pueden presentar en el pericardio.

Como ve, querido lector, esta bacteria que suponíamos que ya en estas alturas de la humanidad ya estaría erradicada del planeta, tenemos que aún está activa y que tiende a ser nuevamente un peligro y un problema sanitario, en el siguiente artículo le comento sobre el diagnóstico y el tratamiento.

Gracias.