Tuberculosis, diagnóstico y tratamiento

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Para diagnosticar una tuberculosis, como todo diagnóstico en medicina, es vital una historia clínica, lo más completo posible, preguntando ¿donde vive hay personas con tuberculosis activa?, ¿hay personas que padecieron tuberculosis?, ¿viene de algún lugar del país o del mundo que tenga brotes de tuberculosos?, ¿ha tenido brotes de tos seca a productiva por más de un mes a tres meses y no se mejora? ¿toma algún medicamento que debilite sus defensas? ¿padece SIDA o es HIV positivo?

Y si alguna de las preguntas que se hagan dentro del interrogatorio asoma una posibilidad de ser una persona que pudiera tener tuberculosis se deberán realizar una radiografía del tórax, llamada Tele de Tórax, en la que buscaremos desde un nódulo, una caverna y hasta un neumotórax, recuerde que el Mycobacterium tendrá predilección en los sitios donde haya más oxígeno, siendo en las zonas apicales de ambos pulmones, pero se ven afectados en todos los sitios, muy importante ver una radiografía.

Le sigue la prueba cutánea de la tuberculina, llamada también la prueba de Mantoux o el PPD por las siglas en inglés de Purified Protein Derivative, el llamado derivado proteínico purificado.

Se inyecta una pequeña cantidad de PPD, subcutánea, en el antebrazo parte anterior, y a las 48 horas o sea dos días después, se examinará el sitio de la inoculación, se marcará positivo arriba de 10 mm de diámetro y con 8 mm, será dudoso y debe ser medido por enfermera o personal con conocimiento de endurecimientos por reacción al PPD, se mide la induración no el eritema.

También se hará un examen de secreción faríngea y pulmonar, llamado esputo, una baciloscopía al microscopio, buscar los BAAR, los bacilos ácido alcohol resistentes, en varias tomas de las secreciones en varios dias, se recomienda mínimo 3 pero pueden ser hasta 6 muestras, y todo esto con el objeto de buscar al Mycobacterium, también se hacen cultivos para detectar el crecimiento bacteriano, lo malo es el tiempo que tarda este estudio hasta 21 días, y no cualquiera lee adecuadamente estos desarrollos bacterianos.

Ya integrado el diagnóstico incluso en ocasiones hasta presuncional, sin confirmación exacta del diagnóstico, debemos iniciar el tratamiento, el tratamiento inicial es médico, se le dará medicamento con el objeto de erradicar a esa Mycobacterium.

Aunque debemos reconocer que el tratamiento es uno y lo mejor será la prevención y es donde juega un papel muy importante una buena alimentación, esta buena nutrición y la vacunación, harán que un paciente no se enferme de un proceso de tuberculosis, si se presenta ya un periodo de estado se deberá pensar en la administración de antibióticos, así tenemos la Isoniacida, administrada por la vía oral, que causa daño hepático, llegando en ocasiones a vómito y hasta ictérica por el daño hepático.

La Rifampicina, igual vía oral, igual hepatotóxica, se dan Isoniacida y la rifampicina en el mismo paciente para potencializar la efectividad de la muerte de la bacteria, pero también se potencializan los daños hepáticos.

Pirazinamida, se administra vía oral, al igual puede causar daño hepático y ocasionalmente gota.

El Etambutol, también administrado vía oral, causa lesiones en el nervio óptico, desencadenando ocasionalmente visión borrosa y disminución en la captación del color por la vista, todo esto debido al daño en el nervio óptico.

Y por último, la estreptomicina, solución antibiótica de amplio espectro inyectable, y que daña el nervio auditivo, generando en algunos casos sordera, mareos y zumbidos auditivos, ya que dañan el nervio auditivo.

Cuando se tiene duda diagnóstica es recomendable iniciar con un tratamiento mínimamente doble, con el objeto de frenar el daño desencadenado por la tuberculosis.

Un paciente tuberculoso se adelgaza y se hacen sus facciones más finas, llegando a pensar que se ve más guapo o guapa que antes de enfermarse, para ejemplo está esa puesta cinematográfica, “la dama de las camelias”, en que la estrella adquiere tuberculosis y termina muy fina y bella en la parte final de su tuberculosis, y que además en la época de la película no había tratamiento conocido como actualmente, y mucho menos antibióticos que hicieran acción erradicativa en cuanto esa paciente falleció. Una buena película o un buen libro, se lo recomiendo.

Gracias.