¿Por qué se deprime un diabético?

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

En un trabajo publicado en la revista médica Targets and Therapy, Vol 11, págs. 333-343, de julio del 2018, del autor Dr. Darwish L. y colaboradores, demostraron que el diagnóstico de diabetes en sí, deprime a cualquier persona, por el diagnstico tan avasallador, pero también por otra parte que contribuye mucho en la depresión de este tipo de pacientes, es que deben vivir en una dieta eterna, y con esto prescindir de comer las cosas que habitualmente le gustaban, y que desgraciadamente ya no las podrá comer como dulces, paletas, chocolates, pasteles, la cajeta, la nieve, en fin, todo aquello que mantenemos en la cabeza como un premio o una delicia.

Se ha demostrado que el paciente diabético al cambiar su estilo de vida y vivir, pensando qué puede comer, qué va a comer y que al otro día debe hacerse un estudio para ver cómo anda su glucosa y en base a eso estabilizar nuevamente su alimentación, lo mantiene en un estrés constante.

Pacientes con largo tiempo de ser diabéticos nos harían suponer que un paciente diabético aprendería con el tiempo a comer adecuadamente, pero no es así, desgraciadamente en la mayoría de los casos, comen de todo, importándoles muy poco su diabetes y qué tan alta pueda tener la glucosa o bien romper sus dietas por estar cansados de comer siempre lo mismo, sin ser definitivamente algo que le guste comer.

Estas dos situaciones deprimirán a un diabético. Y al no controlar esas fases inicia la angustia, que tarde o temprano se le presentará una depresión, que va directamente relacionada y desencadenada por su diabetes, su manejo, su dieta y su control.

Se ha confirmado en múltiples estudios que un paciente diabético es más susceptible de presentar depresión y angustia, desencadenada muchas veces por mediadores que se ven afectados por la diabetes. Hemos visto que hasta un 25 % de los pacientes con diabetes mellitus, reúne todos los criterios y requisitos para presentar una depresión mayor, corroborado por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), y comparándolo con el resto de la población no diabética, se duplica la posibilidad de presentar una depresión mayor.

Un rasgo de la depresión es llegar a la anhedonia, que es la incapacidad para experimentar placer, con una total pérdida de interés o satisfacción en cualquier actividad, o en casi todas las actividades que habitualmente le gustaban, una falta completa de respuesta de alegría a un estímulo anteriormente placentero. Y esta fase es un signo cardinal en el paciente diabético, explicándolo por los cambios neuroendocrinos que se relacionan con la diabetes mellitus.

Al llegar a presentar una anhedonia en un paciente diabético, podemos suponer que su glucosa está muy alterada o ha sufrido cambios glicémicos muy abruptos, y podemos suponer una hemoglobina glucosilada arriba de 7, y desgraciadamente al presentarse estos cambios la mortalidad es más alta en este tipo de pacientes. Incluso tomándose actualmente como un dato clínico cardinal para esperar complicaciones en un paciente diabético, el grado de depresión en que se encuentra ese paciente.

Se han hecho estudios neuroquímicos en los que se demuestra que en caso de anhedonia se puede vincular a una disfunción dopaminérgica, que está en relación con la diabetes, depresión mayor y síndrome de fatiga crónica. Se ha demostrado fehacientemente que si la depresión y la diabetes ocurren simultáneamente son muy difícil de controlar ambas, y alguna de ellas se complicará fácilmente, incluso muchas veces se superponen muchos síntomas entre ambas, incluso son factibles complicaciones fatales como infartos o demencia.

El Dr Darwish presenta un trabajo muy bien hecho y una investigación muy adecuada, de dos padecimientos con los que convivimos a diario, la diabetes y la depresión, y como hace un análisis de cómo un paciente diabético se complica con una depresión, y cómo entre ambos padecimientos dan al traste con la calidad de vida e incluso con la vida misma de un paciente diabético.

Cómo van tomadas de la mano diabetes y depresión.

Gracias.