Odio

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Definir el odio es mi primer objetivo en este articulo; y se trata de un sentimiento totalmente interno en el ser humano de desapruebo, de animadversión, de enojo, de enemistad, de coraje, de antipatía, y una total repulsión hacia una persona o situación.

Un ser humano que se precie de ser consciente y ser pensante, no debería en él caber el odio, ya que es agredir de una manera o de otra a alguna persona, a una sociedad, a una religión o a hasta un grupo de personas.

Lo entiendo como un sentimiento desagradable, no deberíamos dar cabida en nuestro cerebro a odiar, ya que en ocasiones se daña más el que odia que al que odiamos, y todo esto por la cantidad de hormonas, de adrenalina y de noradrenalina que se liberan en el estado de odio y que tarde que temprano nos causarán daño, daño desde depresión, una neurosis,  una crisis de ira, hasta las cefaleas tensionales y las más temidas, por lo crónico y lo letales que son, hablo de la hipertensión arterial y las alteraciones metabólicas, como obesidad, síndrome metabólico, hasta llegar a la diabetes mellitus, desencadenadas por los errores y correcciones alimentarias.

El odio es un razonamiento primitivo, arcaico y sin una buena base cerebral, es un sentimiento más visceral según algunos investigadores, sentimientos que desencadenarán que en un ser humano despierte esa sensación de odio hacia alguien, algo o un tipo de cultura o de ideología.

¿De dónde partió este odio?

Desde que la humanidad se creó, donde se formaron diferencias entre las sociedades y los seres humanos, que tendieron a diferenciar y dejar a una persona comparando con otra y que esto generará un perjuicio al juzgarla por parte de una persona por sus ideas, por su raza, por su color, por su nacionalidad, en fin, por muchas cosas que pueden desencadenar en ese sentimiento de odio.

En algunas culturas se refiere al odio como un sentimiento contrario al amor, y cada uno se explica la existencia del odio de diferentes maneras; los filósofos le dan ese toque mítico, los psicólogos como un sentimiento de coraje e ira hacia una persona, cosa o grupo de personas, considerándolo en psicología como una actitud que pudiera ser pasajera, neurológicamente el odio se ha podido demostrar que está ubicado en el mismo sitio donde está el amor, en las circunvoluciones frontales y en su parte media frontal, en la ínsula del cerebro, aquí en forma romántica podemos decir que del amor al odio solo hay unos centímetros, y esto es en el cerebro. En criminología se considera al odio el desencadenante de muchas agresiones, peleas y hasta homicidios, y esto lleva un soporte totalmente científico.

Y aparecen palabras que se le harán muy familiares, porque las estamos viviendo actualmente en el mundo, en la sociedad e incluso en las familias, como son lesiones, ataques físicos, acoso verbal, acoso físico, acoso sexual, abuso verbal, abuso psicológico, y el verter toda una serie de insultos incluso a las personas que uno ama por no poder controlar una crisis de ira o de odio.

Como aprecia, querido lector, después de haber festejado el amor y la amistad, hago el análisis de lo contrario que es el odio, y le contaré que mucho de los cambios sociales que existen actualmente, llevan como principal punto el odio, la xenofobia, el odio a las otras religiones, a otros grupos sociales, a otros grupos políticos, a otras tendencias sexuales, hemos, como raza humana, olvidado frenar y controlar ese odio, no solo en uno mismo, sino en toda la sociedad, que ha ido como un cáncer destruyendo el tejido social, haciendo que sea una constante agresión y ataques que llegan a desencadenar no solo en insultos y faltas de respeto, que ya son cotidianas, sino que pueden terminar desencadenando una agresión física y hasta ocasionar una muerte.

Este odio lo vemos no solo en personas iletradas, sino en todo tipo de personas y en todo tipo de culturas, asumiendo que la cultura que uno tiene es la mejor, la única y que los demás están equivocados, sin pensar que las personas de las otras culturas y las otras creencias, piensan exactamente igual, que nosotros estamos equivocados, y esto ha hecho que se viva en una sociedad en caos, un caos que no hemos podido controlar y que desgraciadamente cada vez toma dimensiones más grandes, de ahí que la tierra siempre esté al borde de una tercera guerra mundial, de ahí que los yernos siempre peleen con la suegra, que los partidos políticos se peleen entre sí, y que a nivel familiar se llegue a un deterioro social tan severo.

El odio, un objetivo bueno y adecuado sería tratar de controlarlo, cuando menos en uno, esto ya será un buen avance.

Gracias.