Carta para un médico joven

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Abrazaste una carrera que te llenará de satisfacciones, nada te quitará de tu cabeza y de tu corazón, ese “Gracias Doctor, por usted estoy vivo o viva”, no hay dinero que pague esa satisfacción de tener el cariño y el respeto de tu paciente.

Es cierto, en la carrera nunca te enseñaron a cobrar ni consulta, ni procedimientos, ni cirugías, pero te van a hacer creer, que fuiste bordado a mano, y que como se te dio la oportunidad de estudiar esta carrera y hacer una especialidad, ni el suelo que pisas te merece, nada más equivocado que eso. Es ahí donde deberás mostrar tu calidad humana y tu calidad como médico, cobrando sí, pero cobra la cantidad justa, te enfrentarás que te da pena, no debería de darte pena cobrar, cuando vas a la tienda si no llevas dinero no sacas la mercancía que hayas elegido, y los médicos también comemos y nuestras familias también, pero llévala siempre a un terreno honesto.

Mantente actualizado, recuerda aquel refrán en medicina que dice: “Médico que no estudia es médico que se empolva y es médico que muere”, y tú no debes hacer eso, esta carrera es un constante estar estudiando, acudir a congresos, a seminarios, a cursos, a especializaciones y más aun a subespecializaciones, no te conformes, trata de seguir aprendiendo.

Te llamara mucho la atención pertenecer al sector salud nacional, si vas a entrar, hazlo por convencimiento, no porque “no hay de otra”, sí hay de muchas, pero no las queremos hacer, y si entras a una institución, trata a tu paciente institucional exactamente igual que al paciente privado, no hay dos tipos de medicinas, solo hay uno, no hay dos criterios medicos, solo hay uno, no puedes cambiar de banderas, eres médico no empleado burocrático de un grupo de asalariados, como las instituciones han hecho del médico, tu objetivo es dar salud y salvar vidas, no irte a arranar a una institución a hacer antigüedad, a esperar que pasen los primeros 25 años para que te puedas jubilar, y ahí sí puedas ya emprender lo que quieres hacer.

Permíteme decirte que es perfectamente al revés, maneja tus objetivos como primordiales, no es mala la vida institucional, pero no lo es todo, verás que hay colegas que trabajan hasta en dos o tres instituciones, y luego la privada, imagínate qué clase de atención para esos pacientes que sean atendidos por un médico que ya lleva fatiga crónica, un Burnout severo y una depresión pavorosa.

Eso tiene de bello nuestra carrera, podrás ayudar a mucha gente.

Si piensas hacer una especialidad, hazla, presenta tu examen del ENARM, si lo pasas felicidades a darle, pero si no lo pasas, el mundo no se acaba, tienes tres caminos a seguir, uno, trabajar como médico general, pero un muy buen médico general, sin subemplearte en oficinas de tipo medicina similar o de orientaciones médicas, este tipo de negocios ha aprovechado esta fase de la medicina, y el médico ha hecho crecer una industria que sin él no existiría, pero qué crees, nosotros los médicos aun no nos damos cuenta de eso; la segunda posibilidad, busca becas en el extranjero, Cuba, Rusia, Reino Unido, da especialidades médicas, igual cuestan, pero te deberás aprender a costear tú tu especialidad en el extranjero, difícil no imposible, y la otra opción, médicos sin fronteras, vas a apoyar en el mundo a los más necesitados. Si pasaste tu examen y tuviste la oportunidad de estar haciendo o haber hecho una especialidad, no eres superhombre ni eres un genio, ahí es donde tu grandeza se demostrará al tratar a tus semejantes, apóyalos, no importa la especialidad que hayas hecho, desgraciadamente tengo compañeros que porque su cédula ya dice que son especialistas, se sienten como la última coca cola del desierto, y no permiten que un simple terráqueo o humano pueda siquiera hablarles, están por arriba de Dios, y nada más equivocado que eso, esa soberbia, tarde que temprano te la cobrará y no creas que el paciente, ni tus colegas, ni tus subalternos, tu misma carrera te hará entender que no eres tan garañón como te sientes, y que eres igual que cualquier ser humano, solo que tuviste la oportunidad, bien ganada o peor aun regalada por instituciones, pero tuviste la oportunidad de hacerla. Ahora regresa un poco de lo mucho que esa sociedad te dio al hacer tu especialidad.

Va eso para ti, médico joven, que tendrás la oportunidad de ejercer una mejor medicina, los médicos viejos ni leerán esto, los médicos viejos ya hicieron su vida, buena o mala, ya habrá un juez que se los diga, pero tú, médico joven, abraza esta preciosa carrera, que tiene como objetivo único ayudar a nuestros semejantes, a salvar vidas, al final del día, nos va a ganar la huesuda, la parca, la pelona, pero nos quedará la satisfacción de que a varios de nuestros pacientes sí se los pudimos quitar por algún tiempo de sus garras.

Si volviera a nacer, yo haría lo mismo, Medina General en la UNAM; Cirugía General, en CMLA RAZA; Gastroendoscopia en Pittsburgh, y les diría: Médico joven, disfruta, el camino es muy largo, y en ocasiones hasta doloroso, pero las satisfacciones y el oír gracias de tus pacientes, realmente no tiene precio.

Gracias.