Reconocen en María Luisa Sotelo a pionera en la defensa del medio ambiente en LC

0
72
La señora María Luisa Sotelo Robledo de Peraldí, madre del síndico Miguel Ángel Peraldí Sotelo, recibió un reconocimiento por el grupo Ambientalistas de Corazón, que dirige Georgina González Salgado, por su invaluable trabajo en favor del medio ambiente en Lázaro Cárdenas.

Por Francisco Rivera Cruz

Al instituir la presea Rachel Carson, la asociación civil Ambientalistas de Corazón, hizo un reconocimiento a la señora María Luisa Sotelo Robledo de Peraldí, por su invaluable trabajo en favor del medio ambiente en Lázaro Cárdenas.

El reconocimiento, consistente en una estatuilla de metal, a base de piezas recicladas, y un pergamino, le entregó la agrupación, que afirmó recoge el tesón que tuvo la ejidataria y empresaria para pugnar en los años 80s para que se protegiera el medio ambiente y no se quebrantara en la búsqueda de que se creara un departamento de ecología en el gobierno municipal.

Georgina González Salgado, presidente de la agrupación, dijo que la homenajeada inspira, pues se le reconoce la labor titánica de mover a la conciencia una sociedad y a los servidores públicos que fueron invitados a voltear a atender el medio ambiente.

Lourdes Rebolledo García, integrante de la asociación civil, al hacer una semblanza de Sotelo de Peraldí, anotó que desde la agrupación civil SOS Los Llanitos, pugnó porque se reconociera a la ecología como tema en las decisiones de gobierno, y en abril de 2005 logró que se creara la jefatura de ecología, aunque se buscaba una dirección.

La mujer galardonada, agradecida del reconocimiento, compartió que en la región fue un paraíso que alojó especies vegetales hoy casi extintas, como la palma de cayaco, y especies animales ya no vistas, como la garza espátula rosada, que se cree no emigró sino fue eliminada ante el desarrollo industrial y urbano.

Recordó la fuerte lucha por preservar el Parque Erandeni, hoy el único pulmón dentro de la ciudad, que un gobierno municipal quiso vender para fraccionamiento habitacional y años después otra administración cayó en la tentación de venderla a una cadena de tiendas.

Recordó que incluso su hijo, Miguel Ángel Peraldí, hoy síndico municipal, tuvo que hacer frente a la defensa del cerro Erandeni que en nuestros días enfrenta deterioro pues se le quitó la vegetación que lo protegía de la erosión.

Comentó que difícilmente se recuperarán especies a las que se les arrebató su hábitat hace 50 o 40 años, pero con esfuerzos y paciencia se pueden mirar otra vez aves, reptiles y mamíferos, sólo es cuestión de sembrar árboles frutales, que las atraen, como es el caso de la iguana.

Miguel Ángel Peraldí que acompañó a su madre a recibir el reconocimiento, expresó gratitud y al haber escuchado la semblanza, por aquello de que prácticamente la labor de doña María Luisa fue en solitario, anotó que el trabajo de una persona es insignificante frente al reto. Sin embargo, la insignificante labor de una señora que andaba sola, creó un océano de posibilidades por el medio ambiente y la ecología.

En las instalaciones de la Universidad ICEP ocurrió la entrega de la presea Rachel Carson, marco en el cual la premiada intercambió puntos de vista e interactuó con un grupo de estudiantes y ciudadanos, de los que hubo felicitaciones para los ecologistas en general, porque su función ha sido valiosa para señalar, muy a pesar de lo cual se han sido vendidas las áreas verdes, en nuestra ciudad.