EL ARTISTA ES UN PELIGRO EN MÉXICO, AFIRMA EL ESCRITOR EMILIO LOME

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El escritor Emilio Lome en la entrevista concedida a este diario.

Por Francisco Rivera Cruz

En México, un artista es un peligro porque es un delincuente menos y una neurona espejo, es decir va a generar alegría, empatía, unión, y justamente lo que se quiere es una sociedad llena de miedo y temores que la hagan violenta, depredadora, consumida, adicta, sostiene el escritor Emilio Lome.

En amplia entrevista pondera que dentro el humano lleva los químicos de la vida y no los tendría que buscar afuera, pero está “educado” para ser estadísticas.

Nativo de Iguala, está marcado por la tragedia de Ayotzinapa, porque se dedica a sanar con el arte, considera ya que a lo largo de 32 años de “niñólogo” (como lo “bautizó” su maestra Paula Rodríguez) trabaja con niños externos, internos y últimamente con bebés, “porque ahí se puede sembrar como en tierra fértil y saludable”.

“El ser humano es bueno por naturaleza. Los niños son sanos, limpios, estamos diseñados los seres humanos para la alegría sensorial, empatía emocional y cognitivo conductual”.

Observa que una criatura de 3 años es buena y alegre, pero la educación lo hace perder rumbo. Educativamente hay dos tipos, una que ancla y otra evolutiva. Una medicinal y otra que nos enferma, que impide que los seres humanos seamos creativos, propositivos, florecientes, cooperativos y pacíficos.

Y pasa, dice el conferencista, que la educación que predomina no es la medicinal por eso tenemos altísimos índices de enfermos, violentos, delincuentes, altísima dosis de miedo.

El miedo, prosigue, lo dice la neurociencia, es gran impedimento para aprender, para facilitar el crecimiento humano.

“Con el miedo que impera, propongo una educación que incluya arte, alegría, cantos y juegos, que además les encantan a los niños”, dice recordando que hay lecturas que se cantan y se juegan.

¿Estamos dejando de crear?, le preguntamos.

“Se puede aplicar a personas, pero también a un país. Cuando un país está en la resiliencia, es porque se sintió enfermo y se quiere curar, y un enfermo, como cualquier persona, deja de creer, tener esperanza, crear, eso le está pasando a México”.

Abunda el también investigador de arte que México está deseando curarse y tiene recursos en su identidad, su gente, alegría, empatía y solidaridad.

Cuando llega al tema de riqueza, pausa para decir que muchas veces se ha vuelto ilícita porque se consigue sobre lo que sea, con tal de tener dinero, robarlo, arrebatarlo o mediante cualquier acto ilícito, se vuelve un recurso normal, contrario a los pueblos de nuestros orígenes que creían en el ser y tenían al cacao como moneda de cambio.

Y recurriendo a la educación neuroplástica, comenta que la neurorigidez obedece al miedo y la neuroriplasticidad a la colaboración y movimiento, pronunciándose por la vía para florecer, dejar apatía y crecer juntos.

Lome, que tiene ganada trayectoria como compositor, campo que le llevó a ganar en el emblemático 2015, cuando Carmen Aristegui trabajó “La casa blanca”, el Premio Nacional de Periodismo en el rubro de educación y cultura, con una composición a una niña amenazada con perder su hogar, que formaba un matrimonio igualitario.

Afirma que México es una potencia cultural, y ejemplo los es que tiene muchísimos patrimonios de la humanidad, sólo falta trabajar la educación, política y gobernanza desde lo medicinal, “porque hoy los que deberían ser la solución, son el problema”.

Sobre la resiliencia que se ve, comenta que empezó el terremoto, se pararon los memes dos días, y en ese momento catastrófico se aceptó que México entraba a reconocer su enfermedad.

“Siempre tenemos el humor negro, que evadía la enfermedad, con el terremoto aceptamos que estábamos enfermos y ahí empezaba la resiliencia”.

Sinaloa y Michoacán ya entraron, Guerrero está entrando y Guanajuato está por entrar, consideró y subrayó que es manifiesto el deseo de curarnos.

Ya pasarán los momentos de excusamos o justificarnos, “es una gripita, también otras regiones están violentas, viene de fuera”, a la Ciudad de México “la veo mucho mejor que algunos estados, con 25 millones de habitantes tienen menos inseguridad que Guanajuato, Guerrero o Jalisco”.

De sus libros, hablamos también, pero serán tema para otra ocasión.