
Por Francisco Rivera Cruz
Michoacán no tiene problema de empleabilidad sino de formalización de empleos, donde de más de un millón 800 mil plazas laborales, solo 400 mil tienen prestaciones, anotó Laura Yunuen Mejía, subsecretaria de Trabajo y Previsión Social en la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco).
Ante los desproporcionales números de una enorme informalidad, un cambio no se va concretar sin voluntad de los empleadores, pero también de los trabajadores que aceptan labores sin garantías y en gran medida cargan con la culpa de la situación.
Es problema grande y grave cuando van y se contratan a pesar que no les ofrecen condiciones, “empezando por un contrato, la situación les está gritando que no es formal, como también les está gritando que no están valorando su trabajo como debe ser”, señaló Mejía Béjar.
Y añadió entrevistada: “…Un patrón que no paga las prestaciones de ley, es alguien que no está tomando en cuenta el valor de tu trabajo. Es fácil, no presten su mano de obra o su mente-factura a quienes no los valoran”.
Expresó que hay la resolución en Michoacán de ir por la formalización del trabajo, “y es que si vas a la calle, o salgo por esta avenida (señalando a la Melchor Ocampo de esta ciudad) pueda que ni sea necesario preguntar si hay empleo porque te encuentras cartulinas o avisos de “se solicita personal; se solicita empleada”, lo que demuestra que no es un problema la empleabilidad sino la formalización del empleo.
Debe ser formal, y para distinguir el formal de uno no formal, tenemos que contar que en el primero, hay condiciones de trabajo ofrecidas y cumplidas, como seguridad social, reparto de utilidades en caso de que las haya, vacaciones, horarios correctos y pertinentes, además de pago de horas extras, por mencionar algunos.
Al sostener que se tiene una oportunidad grande de formalizar, mencionó que se ha hecho bastante desde la Subsecretaría de Trabajo que depende de la Sedeco, en base al nuevo reglamento que facilita inspeccionar los centros de trabajo y estimar multa en caso de incumplimientos.
Detalló que trabajaba con un reglamento de 1978, totalmente desactualizado y fuera del contexto nacional. Ahora hay nuevos lineamientos que permiten, entre otras cosas y dotados de uñas y dientes, incluso sanciones a empleadores que no cumplan con sus obligaciones laborales.
En esto, hay también un acuerdo con el SAT Michoacán para que cuando algún patrón incumpla y se ocupe sanción, se traslade la información al SAT para que se pague la posible sanción.
Mejía Béjar indicó que unidades económicas de los tres sectores, el primario, secundario y terciario, están siendo revisados, con enfoque por ahora a la industria del aguacate en Uruapan y comunidades cercanas. Indicó que en lo que va del año se han realizado más de 254 inspecciones a los sectores de la economía.
Referente a Lázaro Cárdenas donde habrá inspecciones este mismo año, lo consideró bastión muy importante en materia laboral, donde ArcelorMittal es ejemplo de empleabilidad por las miles de plazas contratadas, y donde hay que estar al pendiente de los temas laborales.
Cerró comentando que los conflictos labores se ocupa resolverlos a través de la cultura de paz, con la conciliación y concertación, que hoy por ley deben ser concluidos en no más de 45 días, porque entonces se pasaría a los tribunales, donde tampoco puede desfasarse una salida acordada entre las partes.




