ECOS PARA LA POSTERIDAD

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Por Dra. Yazmín Arroyo

Ante todo lo que se ha suscitado por los aranceles impuestos a México y Canadá por Estados Unidos; Donald Trump asegura, estos impuestos impulsarán la manufactura estadounidense y protegerán el empleo, además de aumentar los ingresos fiscales y hacer crecer la economía.

El presidente quiere reactivar y reconstruir la industria manufacturera estadounidense, que en los últimos 40 años ha perdido muchos empleos que han migrado a países que ofrecen salarios más bajos, como México o China.

Pero Trump también considera que Estados Unidos tiene un enorme déficit comercial, y que otros países se están beneficiando de vender a los consumidores estadounidenses sus productos. De esta forma, también ha esgrimido la amenaza de aplicar estos impuestos para forzar a otros países a reducir la brecha comercial con Estados Unidos, bien comprando más productos estadounidenses o importando, por ejemplo, petróleo o gas de EE.UU.

Tener déficit comercial con un país significa que importas más bienes y servicios de ese país de los que exportas. Sin embargo, Trump a menudo describe los déficits comerciales como si fueran pérdidas de Estados Unidos.

Los aranceles son impuestos aduaneros que, con el libre comercio internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial, fueron progresivamente bajando. Pero ahora han regresado con fuerza de la mano del presidente de Estados Unidos.

Trump asegura que son necesarios para proteger a la industria de su país, pero también los utiliza como arma negociadora con sus rivales, muchos de ellos países que, hasta la llegada a la presidencia del republicano, eran considerados aliados y socios comerciales de EE.UU.

Según los expertos, el primer efecto de los aranceles se siente en los bolsillos de los consumidores, tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Trump indicó que su nueva política comercial marcará una “declaración de independencia económica” de Estados Unidos, pues alegó que el mundo ha estado sacando ventaja de su país durante mucho tiempo.

“Nuestros contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años, pero eso no va a ocurrir nunca más”, dijo, además Trump anunció un arancel general del 10% para todos los productos que se importen a EE.UU. y aranceles específicos de diferentes porcentajes para unos 60 países, entre los que están las principales economías del planeta.

Los aranceles son impuestos que gravan las mercancías que se importan de otros países. Ese impuesto, que se paga al gobierno, debe asumirlo la empresa que introduce la mercancía extranjera en el país.

Normalmente, los aranceles son un porcentaje del valor de un producto. De esta forma, un arancel del 20% sobre los productos chinos significa que un producto que vale, por ejemplo, US$10, tiene un recargo adicional de US$2.

Las empresas pueden optar por trasladar una parte o la totalidad del costo de los aranceles a los clientes. Estados Unidos ha aplicado habitualmente aranceles más bajos que otros países.

Pero la economía estadounidense, como la de la mayor parte de países del mundo, está muy interconectada con sus socios comerciales, con manufacturas que entran y salen varias veces de sus fronteras hasta que se convierten en el producto final.

Es el caso, por ejemplo, de la industria automovilística, donde puede que el aluminio sea importado de un país, se funda en piezas en EE.UU., estas piezas salgan a Canadá para ser pulidas, sean enviadas a México para ser parcialmente ensambladas y regresen a EE.UU. para terminar de ser colocadas en un vehículo.

De esta forma, un vehículo, por ejemplo, se somete a distintos aranceles en repetidas ocasiones, encareciendo el producto final.

Estas tasas arancelarias o derecho de aduana varían de un país a otro, y suelen ser más bajas en las economías más desarrolladas.

Según datos del Banco Mundial, en 2022, el arancel promedio ponderado era del 1,49% en Estados Unidos, del 1,37% en Canadá y del 1,3% en los países de la Unión Europea.

En América Latina conviven aranceles moderados como en México, del 4,8%, con otros elevados como en Argentina, donde el promedio en 2022 era del 11,1%. Los aranceles generales del 25% y hasta del 50% a ciertos productos con los que ha amenazado Trump son muy poco habituales y en la historia reciente solo se han aplicado en momentos de guerra comercial, según el portal www.bbc.com.

Por si fuera poco, ahora China anunció que impondrá un arancel del 34% a las importaciones de todos los productos de Estados Unidos a partir del 10 de abril. El nuevo arancel coincide con la tasa del arancel “recíproco” impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esta semana.

El Ministerio de Comercio en Beijing también informó en un comunicado que impondrá más controles de exportación sobre tierras raras, que son materiales utilizados en productos de tecnología de punta, como chips de computadora y baterías de vehículos eléctricos, en fin, así las cosas, hasta el día de hoy y lo que nos falta.