Zona de violencia y derechos laborales
Por Lic. Julio César Zamudio
Director Corporativo Mercadotecnia de México
Uno de los municipios más violentos del Estado de Jalisco es precisamente Encarnación de Díaz, más conocido por La Chona, Jalisco, secuestros, balaceras en donde curiosamente no hay protección policiaca, uno de los municipios donde a nivel nacional encabeza la violencia, un municipio que no debe ser visitado para nada mucho menos pensar en vivir en él, desde unos años a la fecha se ha desatado la violencia ferozmente, si matan a personas todos se deben quedar callados sino corren la misma suerte, un lugar que no es apto para invertir, vivir ni visitar, dicho lugar está encabezado por una persona que preside el ayuntamiento y realmente están demandados laboralmente en donde violaron los derechos laborales de quienes trabajaron en dicho Ayuntamiento el trienio pasado, hoy, no se puede mover un dedo porque te silencian, de por sí en dicho Ayuntamiento a los empleados por décadas no les dan prestaciones de ley, eso constituye una violación a los derechos laborales y existen vías para reclamar, todos los presidentes municipales anteriores e incluyendo la actual administración de la Chona, Jalisco viola los derechos laborales de los empleados, las prestaciones son obligatorias no importa si el gobierno es de MORENA, PAN, MOVIMIENTO CIUDADANO, PRI, etcétera, las administraciones están obligadas a pagar las prestaciones de ley, por ley, los subordinados tienen como mínimo por ley al aguinaldo, vacaciones y prima vacacional, registro y aportaciones al IMSS (seguro médico y prestaciones económicas), aportaciones de vivienda (INFONAVIT), AFORE, y otras que establece la Ley Federal del Trabajo, si un presidente o presidenta municipal no te dio en su administración las prestaciones de ley, entonces, que el día de mañana no venga con su doble moral a pedirte el voto, todos los presidentes municipales de todo el país están obligados a registrar e inscribir a sus empleados al IMSS, informar altas/bajas y modificar salarios, pagar todas las prestaciones que se encuentran apegadas en la Ley Federal del Trabajo, si no pagan aguinaldo, no registran al trabajador al IMSS, no pagan vacaciones ni prima vacacional y niegan otras prestaciones legales, se trata de incumplimiento patronal y vulneración de derechos laborales, en el caso de los gobiernos municipales las obligaciones laborales son aplicables, para poder reunir pruebas en su contra del Ayuntamiento se debe solicitar por escrito a la presidencia municipal que aclare la situación de prestaciones y registro ante el IMSS, por ejemplo, el municipio más violento del país que es la Chona, Jalisco en este caso la presidencia municipal no quiere recibir los oficios de las personas despedidas injustificadamente entonces, esa negativa agrava más su responsabilidad y abre vías más fuertes y efectivas, para empezar, es una obligación legal del Ayuntamiento recibir escritos y peticiones, el Ayuntamiento de la Chona es el claro ejemplo de ilegalidad en todo el país, y no es precisamente únicamente la actual administración, eso ha sido por décadas que no se les da prestaciones de ley, sin embargo, en el municipio mencionado quien reclama sus derechos puede ser molestado o acosado en su persona a través del personal policiaco a su cargo del Ayuntamiento agresor, es por ello que, todo presidente municipal que inicie sus labores deberá pagar prestaciones de ley a los trabajadores, no hacerlo es una clara violación a los derechos laborales, constitucionales y humanos de cada trabajador, eso se ha practicado por todos los presidentes municipales de todos los partidos políticos, así que, piense dos veces antes de entrar a trabajar a un Ayuntamiento pues de entrada pueden exigir las prestaciones de ley, ningún presidente municipal puede negar las prestaciones de ley a sus trabajadores, así como la Chona, Jalisco también hay demasiada violencia en el Estado de Veracruz, Nayarit, Tampico, Colima, Guerrero, Estado de México, Zacatecas y Baja California, por lo tanto no es bueno observar dichos Estados para vivir, pasear ni invertir.






