ASESORÍA LEGAL

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Menos antros y bares, más escuelas

Por Lic. Julio César Zamudio

Director Corporativo Mercadotecnia de México

Es muy lamentable que a lo largo de nuestro país las autoridades municipales otorguen permisos a dueños de antros y bares, a lenones explotadores sexuales, es más lamentable aun que una persona que quiere abrir un negocio de ropa, oficina, taquería, etcétera, le pongan trabas, no hay supervisión en los bares y menos cuando hay mujeres ofreciendo sus servicios de prostitutas, hombres sin valores son los clientes de estos tugurios donde no solo se venden cervezas y otras bebidas e inclusive, adulteradas, sino también drogas, restaurantes familiares disfrazados de bares donde los dueños no son más que unos vendedorcillos de drogas, sus esposas de los explotadores sexuales son el anzuelo para captar jovencitas y explotarlas sexualmente, moteles y hoteles donde los dueños son los mimos que el de los bares y antros, todo controlado bajo la protección policiaca, cada día hay menos escuelas, alumnos que salen de sus aulas para trabajar porque en casa los presionan para mantener el hogar, no hay hábitos de estudios, lectura ni cultura, todo esto es debido a que a lo largo y ancho del país contamos con autoridades de los 3 niveles de gobierno que realmente sus conductas dejan mucho que desear, políticos sin estudios, otros que de plano no saben ni leer,  gobernantes municipales y estatales mediocres que brincan de un partido a otro buscando poder como todos unos chaqueteros, se olvidan del pueblo y es precisamente para beneficiarse personalmente ellos y sus familias, el pueblo no les interesa, no piensan en las nuevas generaciones, no hay cultura, no hay apoyo al deporte, no hay brigadas médicas, no hay gestiones para la gente que gobiernan, no escuchan a las personas que representan, no hay obra pública, no hay luz en las calles, no hay hospitales, no hay canchas deportivas, no hay escuelas suficientes ni maestros tampoco porque las plazas las venden los líderes sindicales, no hay educación en los políticos como tampoco moral ni vergüenza, solo hay un montón de chaqueteros que brincan de un partido a otro con tal de obtener poder y economía, lamentablemente en muchas ciudades de nuestro país se repite una escena que ya normalizamos, donde antes había una casa, un taller o incluso un terreno baldío, hoy aparece un bar o un antro, luces, alcohol, música a alto volumen y horarios extendidos, lo que no aparece con la misma rapidez, ni con la misma facilidad administrativa, son escuelas, centros educativos, teatros y espacios de formación, no se trata de una guerra contra la diversión ni de una postura moralista, el problema no es que existan bares, el problema es que hemos convertido el entretenimiento nocturno en prioridad urbana, mientras las autoridades relegan la educación a un segundo plano, ¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo cuando es más fácil para una autoridad abrir un antro que una escuela?, lamentablemente hoy resulta más rentable, más rápido y menos complicado invertir en un negocio de alcohol que en un proyecto educativo, los permisos fluyen, las licencias se otorgan, los horarios se amplían y la vigilancia suele ser flexible, en concreto, quien intenta abrir una escuela se enfrenta a trámites interminables, requisitos excesivos, costos elevados y una burocracia que parece diseñada para desanimar, las consecuencias están a la vista, colonias saturadas de bares y cantinas, ruido constante, inseguridad, conflictos vecinales y jóvenes que crecen rodeados de alcohol, borrachos que le faltan el respeto a las mujeres que viven en los alrededores de los bares, y nadie se hace responsable de esas ilícitas conductas, ya que los patrulleros le sirven al crimen organizado que son los dueños de los bares, cuando las autoridades municipales extienden permisos de bares y antros, lo que ocasionan es grave, son responsables de que los jóvenes tengan escasas oportunidades reales de formación, orientación y desarrollo intelectual, no es casualidad que muchas zonas con alta concentración de bares también presenten problemas de violencia, adicciones y desintegración social.

Resulta preocupante que, mientras las autoridades se muestran negativas, estrictas, y burocráticas para autorizar proyectos educativos, culturales o comunitarios, no ocurre lo mismo cuando se trata de extender permisos para bares y centros de consumo de alcohol, las licencias se autorizan con rapidez, aun cuando este tipo de giros ocasionan conflictos vecinales, lo grave aquí es que una vez autorizados, las autoridades se deslindan de toda responsabilidad sobre actos ilícitos dentro y fuera de estos comercios ilegales, todo lo negativo que acontecen en estos comercios de delincuentes en realidad son consecuencia previsible de decisiones administrativas mal evaluadas, autorizar no es solo firmar un permiso, autorizar implica corresponsabilidad, cuando se permite la proliferación de bares en zonas habitacionales, la autoridad debe también asumir su papel de prevención, supervisión y control, cuando no es así, entonces, se privilegia la recaudación y la comodidad administrativa por encima del orden, la seguridad y el bienestar social, pero, con lo más seguro que si contamos en todo el país, es con funcionarios y políticos corruptos mediocres sin estudios que se preocupan más por su estabilidad económica y poder que por el pueblo y la educación.