LA OBESIDAD LLEVA AL DESARROLLO DE OTRAS ENFERMEDADES, SE ALERTA

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La nutrióloga Romina Gómez de la Rosa, compartió sus conocimientos sobre la obesidad, al tiempo que hizo recomendaciones para evitarla.

* Nutrióloga señala que es urgente transformar los entornos alimentarios.

Por Francisco Rivera Cruz

La obesidad es una enfermedad que de no ser atendida deriva en mayores complicaciones, donde la situación infantil es complicada porque el celular o la tableta muchas veces se coloca junto al plato de comida del niño, indicó la nutrióloga Romina Gómez de la Rosa.

Bajo el lema “8 mil millones de razones para actuar ahora”, es la campaña de 2026 del Día Mundial de la Obesidad, al que se dedica el 4 de marzo. Deriva de que existe una población mundial de 8 mil millones de en condición de obesidad, con lo que se alcanzan niveles de epidemia, señaló la Organización Mundial de la Salud.

Cada paciente representa un motivo urgente para transformar los entornos alimentarios y los sistemas de salud, y preocupa la obesidad infantil, al ser una enfermedad crónica compleja caracterizada por un exceso de peso perjudicial, aumentando el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas y problemas de autoestima.

Factores como mala alimentación, sedentarismo, genética y entorno socioeconómico influyen en su desarrollo. Se previene y trata mediante hábitos saludables, actividad física y alimentación balanceada, detalló la especialista en nutrición.

El detalle está en la estructura familiar, permiten la televisión, el celular o la tableta junto a los alimentos, y precisamente el apego a los aparatos electrónicos es detalle, dado que realiza poca actividad.

Gómez de la Rosa sugiere fomentar el hábito del ejercicio en niños, y no es necesario llevarlos al club de natación o de otro deporte, sino destinar tiempo para llevarlo al parque unas tres veces a la semana.

Los niños, anota la nutrióloga, gastan más calorías al ser dueños de un metabolismo más rápido, así que el movimiento es el antídoto a los trastornos por consumos de altos contenidos de azúcares.

Y no se trata de restringir todos los alimentos, no es lo mismo comer todo un paquete de galletas que cuatro galletas para saciar hambre o frenar el antojo.

México tiene la mayor tasa mundial en obesidad infantil, y una educación alimentaria desde niños, los dota de buenos hábitos en la idea de que dejen de convertirse en estadísticas.

Para Romina parece no haber tan amenazante futura a la infancia mexicana a raíz de la orientación que se ha dado a los papás en las escuelas con el retiro de alimentos procesados y bebidas azucaradas, en lo que sería ideal que se hable con los hijos de triángulo del buen comer, lo mismo sobre qué deben comer y qué limitar.

Por lo que respecta a personas mayores, pueden o no acudir a un especialista y enfrentar con el mismo o solos los factores y las costumbres que ocasionan la obesidad, que sin tratamiento derivan en estrés, ansiedad, depresión, alteración en lo laboral, familiar y hasta en el sueño.

La exponente cerró anotando que no es necesario llevar una dieta restrictiva, sin embargo, desatender la obesidad es dejar la puerta abierta a enfermedades a futuro, por lo que se debería consultar al médico o especialista en nutrición.