El clima, como factor de incidencia en los accidentes de tránsito

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Por José Antonio Zamudio Reyes

A nadie sorprendería saber que, en la época decembrina, considera por muchos como la mejor temporada del año; las fiestas, los compromisos, la compra de regalos, el pago de aguinaldos nos lleva a una inercia en la que los tiempos de traslados se incrementan, además del consumo de alcohol y un sinnúmero de distracciones por pendientes que, en conjunto, impide una concentración verdadera cuando las personadas van conduciendo. Una evidencia de lo anterior, es la capital del estado que, de acuerdo con datos oficiales, en diciembre del 2022 se registró un aumento del 15% con respecto al mes de noviembre.

Sin embargo, pocos de nosotros vincularíamos el clima con los accidentes de tránsito y de acuerdo con registros históricos consultados de entre 2023 y 2025, la temperatura máxima promedio fueron más altas en comparación con el periodo 2019–2021. Los meses de abril y mayo continúan siendo los más cálidos, pero con valores máximos más frecuentes cercanos o superiores a 29 °C, lo cual no era tan recurrente en años previos. En otras palabras, se observa mayor persistencia de olas de calor, es decir, más días consecutivos con temperaturas elevadas.

Ahora imaginemos que, durante estas temperaturas cálidas, permanecemos atrapados en el tránsito vehicular, con la necesidad de llegar a nuestro destino, ya sea el trabajo o a casa y por varias circunstancias, nos distraemos buscando la manera de aminorar los estragos del calor y nuestra atención disminuye significativamente. En el caso de los conductores, esto conlleva a un incremento en el riesgo de accidentes. Al menos así lo demuestran los datos registrados en la prensa. En verano de 2022, en la capital del estado se reportaron por la Policía Municipal 30 accidentes diarios en promedio. Un portal de noticias estatal reportó que, durante el bimestre caracterizado por altas temperaturas, registró un incremento de 31 accidentes de junio a julio del 2024.

Algo similar acontece durante la temporada de lluvias, en donde por encharcamientos y falta de precaución de los conductores, la incidencia de accidentes aumenta. La prensa registró que los accidentes de tránsito aumentaron un 20% durante la temporada de lluvias. Es evidente, que el factor clima tiene repercusiones en el ánimo de los automovilistas dado que altera las condiciones que consideramos “normales” y con ello, se demanda mayor concentración por parte de los conductores.

En virtud de que nuestras ciudades difícilmente cuentan con las condiciones que evitan encharcamientos o hacen fluido el tránsito vehicular para evitar largas esperas en horas pico del tráfico cotidiano, lo mejor sería atender algunas recomendaciones básicas como: salir con mayor tiempo a nuestro destino, prever posibles imprevistos, no usar el teléfono celular mientras conduce, en temporada de calor llevar una botella de agua para hidratarse.

Un estudio publicado en Nature Cities analizó datos de 272 ciudades en seis países latinoamericanos, incluyendo CDMX concluyó que: el riesgo de mortalidad por accidentes de tránsito aumenta en días extremadamente calurosos y el riesgo es mayor en jóvenes, hombres y de manera significativa en motociclistas y ciclistas.

Por último, es impostergable que las autoridades estatales y municipales, ante la próxima temporada de calor, instrumente campañas de concientización y busque mejorar la infraestructura vial para disminuir riesgo de accidentes.