Belén, el lugar donde nació una historia que cambió el mundo
Por Lic. Julio César Zamudio
Director Corporativo Mercadotecnia de México
En un rincón del mundo que hoy parece lejano para muchos, pero que sigue siendo profundamente simbólico para millones de personas, se encuentra una pequeña ciudad cuyo nombre ha atravesado siglos, culturas y creencias, Belén, y es que, de acuerdo con la tradición cristiana, nació Jesucristo, una figura que, más allá de credos, ha influido en la historia, la ética y la cultura de la humanidad como pocas, pero, hoy, ¿Qué es realmente ese lugar donde comenzó una de las narrativas más poderosas del mundo?, Belén, cuyo nombre significa casa del pan, ubicada en la región conocida como Judea, en los tiempos que el salvador del mundo nació era una aldea modesta, sin grandes murallas ni poder político relevante, sin embargo, tenía una carga simbólica importante dentro de la tradición judía, era la ciudad del Rey David, posteriormente, los evangelios habrían de mencionar el lugar donde había nacido el mesías esperado, y es que, la humanidad estaba separada de Dios por el pecado, y Jesús vino a reconciliar al ser humano con Dios, predicó el amor, perdón y la misericordia, enseñó que Dios es un Padre cercano, no lejano, murió en la cruz como sacrificio para el perdón de los pecados, su resurrección simboliza la vida eterna, enseñó lo que millones de personas hasta la fecha no han entendido, amar incluso a los enemigos, perdonar en lugar de vengarse, ayudar a los pobres y necesitados, vivir con humildad, no con orgullo, y es que, en su tiempo, Jesús rompió muchas estructuras, se acercó a personas rechazadas como son enfermos, pobres y pecadores, cuestionó a líderes religiosos hipócritas, como los que hay actualmente, puso en primer lugar la dignidad humana sobre las reglas rígidas, Jesucristo vino a enseñar a que el verdadero poder no está en dominar, sino en amar, servir y transformar.
El hijo pródigo habla del perdón, no importa que tan lejos te hayas equivocado, siempre puedes volver y ser recibido, hay una parábola que habla de la oveja perdida, Dios no abandona a nadie, incluso si solo uno se pierde, vale la pena buscar a Dios, en otras religiones no creen en Jesucristo, no creen en un Dios vivo, se han expresado mal de él hasta la presente fecha, religiones diversas no respetan la fe de los demás y quieren que uno respete las de ellos, la humanidad se encuentra totalmente dividida, pero, sus ejemplos de otras religiones no son buenos ejemplos para sus niños ni jóvenes pues les enseñan a atacar a la religión católica y sus mártires o santos, les dicen que la virgen de Guadalupe, María, Jesucristo y demás santos no existen ni se les debe adorar, lo que yo considero es que las demás religiones caen en fanatismo y destruyen la paz y armonía de los millones de familias en el mundo entero, no saben la palabra original de Dios, han cambiado las letras de la sagrada biblia, lo que si es que, Jesucristo existió, predicó y murió en la cruz, debemos perdonar, no odiar ni vengarse.
Ahora bien, en el año 0 al 33 DC fue un periodo muy intenso, imperios, guerra, religión y cambios sociales importantes y fuertes, en tiempos de Jesús el poder absoluto lo tenía el imperio romano, gobernaba gran parte de Europa, Medio Oriente y África, existía un control militar fuerte en los territorios, el emperador principal en el inicio de esa época fue Cèsar Augusto, eso significa que Jesús nació en un mundo controlado por un sistema político poderoso y rígido, de hecho, la zona donde Jesús vivía no era libre, estaba gobernada por Roma, había tensión constante entre judíos y romanos, existían impuestos pesados y control militar, de hecho, estaba Herodes el Grande quien era un rey impuesto por Roma, y Poncio Pilato era quien ordenó la crucifixión, era un ambiente de injusticia, presión política y conflicto social, en esa época la religión tenía mucho poder pero también había mucha corrupción, los líderes religiosos como los fariseos y sacerdotes tenían poder, existían reglas estrictas, se priorizaba la ley sobre la compasión, para ello, Jesús criticó lo que veía, hipocresía, abuso de autoridad y falta de verdadera espiritualidad, por eso generó conflicto entre autoridades religiosas, en esos tiempos otras civilizaciones estaban activas, en China gobernaba la Dinastía Han, existía la ruta de la seda entre Asia y Europa, en India había desarrollo filosófico y religioso, en América ya existían civilizaciones prehispánicas, en esos tiempos la gente esperaba un salvador, pero estaban confundidos, muchos esperaban un líder político o militar, alguien que derrotara a Roma, y, Jesús llegó con algo completamente distinto, no vino a hacer guerra, no vino a tomar el poder, vino a hablar de amor, perdón y transformación interna, y, hasta los días de hoy, la humanidad aún sigue sin entender, no aman, se matan entre sí, se odian, practican la envidia, la infidelidad, no respetan ninguno de los 10 mandamientos, hoy en día, la humanidad en lugar de avanzar, va en retroceso, hablan de Dios y dicen: “bendiciones”, pero solo lo dicen de dientes para afuera porque sus intenciones son otras, las religiones hablan de Dios a su manera y su provecho personal, siembran el odio y la división entre seres humanos, hay religiones que no permiten casarse un joven de su religión con otra de una distinta a la suya, las religiones hablan de sus profetas, pero, esos no son profetas, son simplemente defraudadores que manipulan a la gente como quieren, nunca en el mundo, habrá un personaje como aquel que vino a morir por nuestros pecados en la cruz, aquel que nos ama inmensamente, Dios nos da todo sin esperar nada a cambio porque es nuestro Padre y nos ama, pero, simplemente la humanidad es muy mal agradecida, siempre pensando en la codicia y avaricia, siempre dándole primero el lugar al dinero que a sus semejantes y no le temen a Dios, por ellos Dios los castiga y les da lo que se merecen a políticos, empresarios y gente en general, personas que creen saber todo de Dios pero que realmente no son más que unos simples ignorantes hipócritas que van a sus templos o misa y saliendo de ella atacan sin piedad a sus semejantes, por eso, tarde o temprano, todos tienen su recompensa.






