ASESORÍA LEGAL

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Salud, educación y congruencia, lo que el país necesita

Por Lic. Julio César Zamudio

México enfrenta una de las disyuntivas más importantes de su historia reciente, seguir administrando la mediocridad política o comenzar a tomar decisiones valientes que realmente transformen la vida de las personas, y si hay dos áreas donde esta transformación es urgente, esas son la salud y la educación, hoy, miles de mexicanos enfrentan un sistema de salud rebasado, con hospitales sin medicamentos, clínicas sin personal suficiente y eficiente así como pacientes que tienen que esperar meses para recibir atención, al mismo tiempo, el sistema educativo arrastra deficiencias estructurales que limitan el desarrollo de las nuevas generaciones, frente a este panorama, la pregunta es inevitable, ¿Por qué no se asigna mas presupuesto a estos dos rubros?, la respuesta es incómoda pero evidente, porque una gran parte del gasto público se diluye en una clase política que no está siendo evaluada con la seriedad que exige el país, las diputadas y diputados (plurinominales), de hecho, México si tiene recursos económicos, lo que no tiene es una correcta asignación de los mismos, mientras hospitales carecen de insumos básicos muchos legisladores perciben salarios elevados, gozan de privilegios, y en muchos casos presentan una productividad cuestionable, no se trata de un ataque personal, sino de una exigencia institucional, los diputados y diputadas deben ganar menos y trabajar más, no deben ganar más que la presidenta de nuestro país, una legisladora no puede ser vista como una figura decorativa o como una operadora política en campaña permanente, su función es clara, crear leyes, mejorar el marco jurídico y representar dignamente a la ciudadanía, si no cumple con eso, simplemente no deben reelegirse ni continuar en el cargo, la evaluación a las diputadas y diputados debe ser obligatoria, y más aún, a las plurinominales (hombres y mujeres), es momento de establecer mecanismos reales de evaluación legislativa, no simulaciones, no informes maquillados, únicamente indicadores claros, ejemplo, número de iniciativas presentadas, impacto real de las iniciativas, asistencia y participación física en sesiones, vinculación y número de reuniones con la ciudadanía demostrando el trabajo de campo, el trabajo territorial, una diputada o diputado que no cumple, no debería tener derecho a la reelección, así de simple, y es que, la reelección no puede convertirse en un premio automático, debe ser una consecuencia del trabajo bien hecho, hoy en día, en muchos casos ocurre lo contrario, hay diputadas que ocupan el poder para recibir provechos personales, bloquear a personas en instituciones usando el fuero de diputada, lamentablemente con lo de la reelección se perpetúan perfiles que no han generado resultados tangibles.

Ahora bien, México es un país que debe apostar por la inclusión, pero también por la capacidad, la discapacidad no puede ni debe ser utilizada como argumento político para acceder a un cargo público si no existe preparación, compromiso o resultados, el servicio público exige responsabilidad, conocimiento y trabajo constante, aquí no se trata de condiciones personales, sino de desempeño, la verdadera inclusión no consiste en ocupar espacios, sino ejercerlos con eficacia, porque al final, quien paga las consecuencias de una mala representación no es el político, sino la ciudadanía, y en este caso, la verdadera agenda nacional debe ser, salud y educación, si nuestro país quiere avanzar, debe entender que el desarrollo no se construye con discursos, sino con decisiones presupuestales claras, invertir en salud significa salvar vidas, invertir en educación significa construir futuro, cada peso que no llega a un hospital o a una escuela es una oportunidad perdida para el país, es indispensable replantear el gasto público, reducir aún más los sueldos y privilegios a las diputadas y diputados así como a senadores y demás funcionarios, eliminar gastos innecesarios en la burocracia, redirigir recursos a hospitales, clínicas y escuelas, fortalecer la formación de médicos, enfermeras y docentes, no es un tema ideológico, es un tema de sentido común, el pueblo ya no necesita discursos políticos, necesita congruencia, México no necesita promesa, se necesitan resultados, la ciudadanía cada vez está más informada y menos dispuesta a tolerar la ineficiencia, el mensaje debe ser claro, quien no trabaje, no debe permanecer, la política debe de dejar de ser refugio y convertirse en un espacio de responsabilidad, y si de verdad queremos un país más justo, más fuerte y con mejores oportunidades, el camino es evidente, entonces, debe haber más presupuesto para la salud y la educación, menos privilegios para quienes no cumplen, más evaluación a las diputadas y diputados y menos simulación, porque al final, gobernar y administrar y crear leyes no es ocupar un cargo, es cumplirme a México, a las diputadas les dan un tag con 9,999 pesos para las casetas, se les termina el saldo y les vuelven a poner saldo, mientras los ciudadanos comunes que si trabajan pagan altos costos en casetas, por eso nadie se preocupa por ponerle un freno a los altos costos de las casetas, en realidad las diputadas plurinominales deben ser evaluadas y de no ver avance, entonces que no se reelijan o que las retiren del cargo y se queden sus suplentes, ya estuvo bueno de estar pagando tanta haraganería que junto con sus secretarias y asesoras no hacen una sola persona y no sirven para nada, porque todo esto, es basura, y la basura se debe desechar.