
* La batalla de Puebla sigue siendo un referente para la formación patriótica de los mexicanos: Méndez.
Por Rafael Rivera Millán
El triunfo histórico que obtuvo un ejército sin armas sofisticadas, como el comandado por el general Ignacio Zaragoza, contra el que se creía el ejército número uno del mundo, el francés, nos recuerda a los mexicanos que la libertad y la independencia, no son dádivas, sino conquistas que deben preservarse con esfuerzo y compromiso, afirmó el Coronel de Infantería, Margarito Méndez Gijón, Comandante del 82 Batallón de Infantería de este lugar.
Tras hacer una reseña de la batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862 en que, con un puñado de soldados valientes, sin mejores armas que el enemigo, afirmó que hoy a siglo y medio de distancia, ese triunfo sigue siendo un referente para la formación cívica y patriota de los mexicanos.
Esa batalla dijo, ante el General Brigadier Marco Alonso Gastelun Antuna, comandante de la Guarnición Militar de la plaza, así como de autoridades civiles, navales y militares además de los 55 jóvenes y 5 mujeres voluntarias que realizaron la Jura de Bandera como parte de su Servicio Militar Nacional, que ese triunfo histórico nos recuerda a los mexicanos que la libertad y la independencia, no son dádivas, sino conquistas que deben preservarse con esfuerzo y compromiso.
Añadió que el Servicio Militar Nacional es heredero directo de esa tradición. Cada joven que viste el uniforme y se prepara para servir a México, representa la continuidad de aquel espíritu de Puebla. Su disciplina, su formación y su compromiso con la nación, son la prueba de que los valores militares siguen siendo vigentes y necesarios.
Expresó que el triunfo en Puebla trascendió el ámbito militar. Fue un mensaje claro de que México no se rendiría ante la opresión extranjera. Desde entonces, el 5 de mayo se convirtió en un símbolo de resistencia, de unidad y de orgullo nacional.
Al dirigirse a los jóvenes conscriptos, les expresó que el soldado mexicano, sea militar o conscripto, encarna la lealtad y la abnegación que dieron la victoria en 1862, y que hoy garantiza la seguridad y la soberanía de nuestra patria. El servicio Militar Nacional, recalcó, no es únicamente un deber, sino también un honor: Es la oportunidad de demostrar que la juventud mexicana está lista para responder al llamado de la nación con disciplina, con valor y con patriotismo.
Que esta conmemoración dijo, sea un llamado a la unidad y a la disciplina. Que el ejemplo de los combatientes de Puebla nos recuerde que México se defiende con honor, con valor y con entrega absoluta. Que cada soldado, cada joven del Servicio Militar Nacional, y cada ciudadano, será que la Patria espera de nosotros la misma lealtad y el mismo sacrificio que aquellos hombres dieron en 1862.
Por su parte, Alejandro Tafolla, a nombre de sus compañeras y compañeras que Juraron Bandera, afirmó que era un orgullo cumplir con las obligaciones militares, ya que en el 82 Batallón de Infantería les han enseñado valores para prepararse como mejores ciudadanos para afrontar los retos que les depara el País.
Por ello invitó a sus compañeros y compañeras, a ser mejores estudiantes, ciudadanos, trabajadores, responsables, eficientes y a ser unos soldados comprometidos con la Patria.




