Límites, resiliencia y presencia: El reto de educar a las nuevas generaciones

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La psicóloga Cinthya Muñoz Cabañas reflexionó sobre los desafíos actuales en la crianza y el desarrollo de los jóvenes.

Por Francisco Rivera Cruz

En la víspera del Día Internacional de la Juventud, que se celebra este 12 de agosto, la psicóloga Cinthya Muñoz Cabañas reflexionó sobre los desafíos actuales en la crianza y el desarrollo de los jóvenes. Señaló que la falta de límites, la búsqueda de inmediatez y la confusión de roles entre padres e hijos son factores clave que impactan en la salud emocional y la autonomía de las nuevas generaciones.

Una de las premisas fundamentales destacadas por la especialista en temas familiares es la necesidad de delimitar claramente las funciones dentro del hogar.

“No podemos ser amigos de nuestros hijos; debemos asumir el rol de padres y poner límites. Tampoco debemos buscar ser sus amigos para intentar cubrir ciertas ausencias. Con los límites les forjamos un futuro para que no sean dependientes”, enfatizó Muñoz Cabañas.

La psicóloga advirtió que los jóvenes actuales suelen buscar la menor responsabilidad posible y necesitan guías firmes. Asimismo, destacó que la responsabilidad debe fomentarse desde la infancia.

Sugiere corresponsabilidad en el hogar, y sostiene que si a los 10 años un menor tiene la capacidad de usar redes sociales y manipular un teléfono celular, también la tiene para barrer, ordenar su habitación y colaborar en las tareas de la casa.

A esa misma edad, hay que formarle hábitos integrales, siendo ideal que un niño ya haya leído al menos tres libros, practique algún deporte y haya intentado tocar un instrumento musical.

Subrayó la proyección mental, anotando que el entorno físico refleja el estado emocional: “Si su cuarto está desordenado, igual estará su mente”.

Muñoz Cabañas abordó la baja tolerancia a la frustración que caracteriza a las generaciones jóvenes, impulsada en gran medida por la inmediatez digital. Redes sociales, plataformas tecnológicas e inteligencia artificial acostumbran a las personas a obtener soluciones instantáneas, lo que dificulta el aprendizaje del esfuerzo gradual.

Es difícil que las cosas salgan bien al primer intento; el crecimiento personal requiere ir de menos a más, apunta y sugiere la gestión del tiempo, al destacar que la organización personal es una habilidad básica; sin ella, la concreción de metas se vuelve altamente compleja.

Jóvenes y todos llegaos a la incapacidad para gestionar la frustración y el estrés, lo que se manifiesta tempranamente a través de padecimientos como calvicie y enfermedades gastrointestinales.

En cuanto a la orientación de proyectos de vida, la psicóloga señaló una brecha generacional marcada respecto al trabajo y el estudio. Mientras que anteriormente el esfuerzo académico y laboral constante era la norma, hoy en día muchos jóvenes consideran abandonar los estudios para dedicarse a monetizar en redes sociales, una visión distante de la mentalidad de generaciones previas.

Frente a la exigencia de bienes de consumo, como teléfonos de alta gama, el papel de los padres no debe ser ceder, sino orientar.

Para este propósito priorizar la presencia sobre lo material. Si los hijos se inclinan por lo material, los padres deben reconducir la dinámica hacia la calidad de vida, el diálogo y la compañía.

En resumen exigirles compromisos reales: No se debe quitar el dedo del renglón en aspectos fundamentales: cuidar la salud, terminar los estudios y aprender a valerse por sí mismos.

La psicóloga concluyente dejó el mensaje de que para algunos, el éxito estará en poseer casas o vehículos; para otros, en el autoconocimiento y el desarrollo de sus propias habilidades. Entender que no existe una vida “perfecta” o “plena” prefabricada es esencial para el equilibrio emocional.