CRISIS DE INSALUBRIDAD Y ABANDONO VIAL: LA REALIDAD QUE ASFIXIA AL CENTRO DE LC

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Esta es la imagen que ven habitantes y visitantes en calles muy transitadas de la ciudad, montones de basura sin recolectar y el deterioro del pavimento, sin que la autoridad se interese en resolver esta situación.

* Denuncian ciudadanos el evidente deterioro de la ciudad, por la omisión de la autoridad municipal, que está convirtiendo a la vía pública en un foco de infección.

Por Francisco Rivera Cruz

La imagen de un polo industrial y portuario de relevancia internacional choca de frente con la realidad cotidiana de sus habitantes. A través de denuncias ciudadanas, vecinos, comerciantes y usuarios del transporte público han alzado la voz ante el evidente deterioro ambiental y urbano que afecta al corazón de la ciudad, donde la omisión autoridad y la falta de regulación empresarial han convertido la vía pública en un foco de infección.

Si bien cada vez es situación común en cualquier rumbo, esta vez, los quejosos ponen la vista en dos puntos críticos de foco de infección y deterioro:

Avenida Lázaro Cárdenas, en pleno centro, justo frente a la terminal de autobuses y rodeada de comercios, muchos de ellos dedicados a la venta de alimentos, la zona se ha transformado en un basurero a cielo abierto acompañado de escurrimientos de aguas residuales y pestilentes.

Peatones, comensales y pasajeros que aguardan el transporte se ven obligados a respirar aire contaminado, en una zona que debería ser la carta de presentación de la ciudad.

El otro sitio es Calle Melchor Ocampo, cuchilla vial hacia el río Balsas. Aquí, en la primera cuadra tras el cruce con Av. Reforma y Av. Lázaro Cárdenas, una empresa de transporte privado resguarda sus unidades y realiza la limpieza de autobuses y sanitarios directamente en la vía pública.

Los vertimientos de agua contaminada abarcan de media a una cuadra entera, generando dos impactos graves, empezando por daño estructural, al destruir severa y acelerada de la carpeta asfáltica.

El problema agregado es el riesgo sanitario, cuando malos olores permanentes afectan directamente a los vecinos de la zona y a los usuarios de un gimnasio ubicado en la acera opuesta.

La ciudadanía rechaza rotundamente que este panorama corresponda a un municipio con la proyección económica de Lázaro Cárdenas. Resulta inaceptable que particulares y comercios operen en la impunidad, ignorando reglamentos ambientales y de tránsito a vista de todos.

Se exige de manera urgente la intervención de las autoridades municipales y sanitarias para observar y sancionar a los responsables, reparar la infraestructura dañada y aplicar la ley sin distingos antes de que esta crisis derive en un problema de salud pública mayor.