Alejandro Martínez Araiza y su familia, una historia criminal de robos y saqueo del SNAC

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Disidentes del SNAC, continúan señalando al dirigente nacional de ese gremio, Alejandro Martínez Araiza y su familia, de apropiarse de los millonarios bienes del gremio.

El Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), integrado por 17 mil trabajadores, de los cuales un número importante labora en Michoacán, padece el más descarado saqueo de su patrimonio y de sus recursos monetarios por parte del dirigente espurio, Alejandro Martínez Araiza y su familia.

Miembros del SNAC denunciaron que, de manera descarada, Martínez Araiza no informa cual es el destino del patrimonio de la agrupación, que tan sólo en cuotas sindicales, asciende a más de 500 millones de pesos, con lo cual viola sistemáticamente el artículo 373 de la Ley Federal del Trabajo, que lo obliga a informar sobre los bienes de la agrupación.

El sedicente secretario general del SNAC, conocido en el mundillo sindical como “El Principito” por su tren de vida de magnate, viaja constantemente a otros países, es propietario de mansiones lujosas en México y en el extranjero, tiene abultadas cuentas bancarias aquí y en otras naciones, posee obras de arte, joyas y vehículos de alta gama, que ostenta con descaro.

Es un misterio para los obreros cuál es el sueldo que se paga a si mismo este personaje, pero su enriquecimiento ilícito e inexplicable contrasta con el empobrecimiento que sufren la mayor parte de los afiliados al SNAC, quienes exigen que Martínez Araiza sea investigado por las autoridades competentes por el desvío de recursos del sindicato.

El secretario general espurio del SNAC despacha en oficinas de lujo ubicadas en la exclusiva Torre Omega, ubicadas en Campos Elíseos, número 345, colonia Polanco, de la Ciudad de México, cuya renta puede ascender a 24 mil dólares mensuales, equivalentes a 407 mil 280 pesos al tipo de cambio actual, de acuerdo con información del sector inmobiliario.

Por lo que respecta a la sede del SNAC, su padre Marco Antonio Martínez, quien asumió la secretaría general en 2014, vendió en 11 millones de pesos el edificio sindical de la calle de Héroes, colonia Guerrero, para comprar un inmueble en la calle Nueces, colonia Nueva Santa María, de la Ciudad de México, que pagó en 4 millones de pesos y se quedó con el resto del dinero.

Información de trabajadores señala que Marco Antonio registró a su nombre el edificio de Nueces y se lo rentó al SNAC en 100 mil pesos mensuales, en un negocio redondo para él. Cuando asumió la dirigencia Alejandro, en 2019, compró otro inmueble en Yuca, número 192, colonia Nueva Santa María, para supuestas oficinas del sindicato, que nunca se ocuparon y entonces alquiló las lujosas oficinas en la Torre Omega.

A lo anterior se sumó el pago de 50 mil pesos mensuales de renta con dinero del sindicato, de una lujosa casa en Las Lomas de Chapultepec, que sirven como bodega para instrumentos musicales de Alejandro, como parte de su fracasado intento de tener éxito en el medio artístico.

Entre los viajes injustificados de Alejandro Martínez Araiza al extranjero, se encuentran los cinco realizados por él y miembros de su Comité Ejecutivo Nacional a Estados Unidos y Canadá, para supuestamente participar en conversaciones sobre la renegociación del T-MEC, que no cumplieron ese objetivo, pero sí generaron un gasto aproximado de 4 millones de pesos, que no han sido justificados.

Otra fuente de enriquecimiento de “El Principito” Martínez Araiza es la obtención de recursos de los 17 mil trabajadores del SNAC, por medio de una plataforma digital en la cual les vende servicios y productos diversos a sobre precio, lo que representa una moderna tienda de raya, que le significa ganancias personales para él por 51 millones de pesos anuales.

Como su gusto son los viajes lujosos, Martínez Araiza entregó el equivalente en dólares de 13.5 millones de pesos a un oscuro personaje de la organización internacional The Non Violence Proyect, que supuestamente serían para “invertir”, a cambio de lo cual recibió boletos para el Superbowl en Estados Unidos y  conciertos de estrellas del rock, como The Rolling Stones.

Sin embargo, tal “inversión” no generó intereses y del capital sólo se reintegraron 3.5 millones de pesos, de acuerdo con los dichos de “El Principito”, situación no aclarada, por lo cual el desfalco al sindicato es de 13.5 millones de pesos.