A 50 AÑOS DE LA INAUGURACIÓN DE SICARTSA, LA PLANTA SIGUE SIENDO EL MOTOR ECONÓMICO DE LC

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La AC “Sicartsa, Somos Historia”, conmemoró ayer el 50 aniversario de la inauguración de la planta acerera. El presidente de esa organización, Ing. Héctor Huacuz Álvarez, fue el orador oficial.

* La A.C. “Sicartsa, Nuestra Historia”, conmemoró medio siglo de actividades de la planta siderúrgica, que da identidad a esta región e Michoacán.

Por Rafael Rivera Millán

Durante un evento celebrado en la plaza Lázaro Cárdenas, frente a la estatua del divisionario de Jiquilpan, y en medio de juegos mecánicos que invaden estos días esa emblemática plaza y que rompían con un evento cívico de gran magnitud, la asociación civil “Sicartsa, Nuestra Historia”, con la presencia de autoridades civiles y militares así como de representantes de los diversos sectores de la sociedad porteña, conmemoró medio siglo de haberse inaugurado, un 04 de noviembre de 1976 el complejo acerero denominado Siderúrgica Lázaro Cárdenas Las Truchas (SICARTSA), hoy ArcelorMittal.

Fue el presidente de dicha asociación, y uno de los pioneros de la empresa acerera, el ingeniero Héctor Huacuz Álvarez, quien hizo un relato de cómo se dio vida a este proyecto, impulsado primero por el Presidente, el general Lázaro Cárdenas del Río y concretado por otro presidente, Luis Echeverría Álvarez.

SICARTSA, dijo Huacuz Álvarez, transformó profundamente esta región, forjó una nueva ciudad, se formó una nueva comunidad, generó oportunidades para miles de familias y transformó para siempre la historia de esta región, impulsando el crecimiento de un polo industrial y portuario, que atrajo nuevas industrias e inversiones, generó miles de empleos directos e indirectos y propició la llegada de trabajadores, técnicos y profesionistas procedentes de distintas regiones de México y del mundo.

De ella surgió también una generación de trabajadores capacitados que, con orgullo, serían conocidos como los sicartsianos. Hombres y mujeres que entregaron su conocimiento, su esfuerzo y algunos de los mejores años de sus vidas para construir, poner en marcha y operar esta gran siderúrgica.

Sin embargo, apuntó que a finales de la década de 1980 y principios de los años noventa, México inició una política de privatización de numerosas empresas públicas. En 1991, SICARTSA dejó de ser una empresa paraestatal y pasó a manos de capital privado mexicano. Posteriormente atravesó diversos procesos de reorganización y cambios de propiedad, hasta quedar integrada a una corporación siderúrgica internacional denominada ArcelorMittal, como se conoce hoy en día a la planta siderúrgica. Pese a todo ello, y a lo largo de estos 50 años, la importancia histórica de Sicartsa permanece intacta.

Más que una planta siderúrgica, apuntó Héctor Huacuz, Sicartsa representó el esfuerzo de una generación por construir un México industrial, capaz de aprovechar sus propios recursos y convertirlos en desarrollo para el país.

Por ello, en esta conmemoración se debe recordar también a los miles de obreros, técnicos, ingenieros, profesionistas, empleados y trabajadores que participaron en aquella extraordinaria obra. A 50 años de distancia, “hoy, 4 de noviembre de 2026, medio siglo después de aquella histórica inauguración, podemos mirar hacia atrás y comprender la verdadera dimensión de lo realizado. Han transcurrido 50 años, pero permanece viva la memoria de quienes hicieron posible aquella gran obra. Permanece el legado del General Lázaro Cárdenas. Permanece la historia de sus trabajadores. Permanece el orgullo de las familias que llegaron a esta tierra y encontraron aquí un hogar”, puntualizó.

Finalmente afirmó que hoy, a cincuenta años de distancia, la llama del Alto Horno Eréndira sigue encendida en nuestra Memoria. Es la llama que simboliza el esfuerzo de quienes construyeron Las Truchas; la que representa el orgullo de quienes trabajaron en SICARTSA y la que mantiene vivo el recuerdo de una gesta industrial, humana y social que transformó para siempre a Lázaro Cárdenas.

Que las nuevas generaciones conozcan esta historia, que comprendan el esfuerzo que significó construirla y que nunca olviden a quienes hicieron posible La Siderúrgica Lázaro Cárdenas las Truchas, exhortó el orador.

Antes, la regidora del ayuntamiento local, Eugenia Herrera Aguirre, al participar a nombre de la comuna porteña, dijo que Sicartsa marcó el inicio de una profunda transformación de la vocación agrícola, del campo al acero e indicó que la verdadera grandeza no ha sido el fierro fundido en sus entrañas o las grandes máquinas, sino en el corazón y fortaleza de toda la gente que ha pasado y sigue laborando en la planta acerera.

“Detrás de cada tonelada de acero producida, hay un hogar y un rostro humano, un proyecto de vida y un orgullo imborrable de pertenecer a esta tierra, por eso hoy necesitamos preservar la memoria, que este 4 de noviembre nos recuerde siempre  quiénes somos y hasta dónde queremos caminar. El acero más enorme y puro no es el de la planta, sino el que se forja todos los días en el corazón y la templanza de su gente”, concluyó.