Por Dr. Manuel Portillo Serrano
Gastroendoscopía/Gastrocirugía
Sabemos que el 15 % de la población mundial llega a padecer de piedras en la vesícula, y que los cálculos más comunes son los de colesterol, pero puede haber de sales biliares y son relativamente comunes y relativamente fácil en su manejo; pero en una población sin daño hepático, el problema se agrava cuando el paciente con piedras en la vesícula tiene daño hepático, sí, un daño de tipo cirrosis.
Aquí en esta población hasta 25 % o 30 %, llega a presentar cuadros de litiasis (piedras) y esto por las colestasis (bilis estancada en el hígado) que se les presenta a esos pacientes con cirrosis, el estancamiento de esa bilis en el hígado, y vemos que en pacientes con cirrosis dentro de la clasificación Child B o C pueden llegar a tener hasta en un 41 % litiasis vesicular, por la saturación del bilirrubinato de calcio y el colesterol, aunados a la hipo-motilidad vesicular.
Y ya en pacientes cirróticos se rompe esa regla, que hay más mujeres con litiasis vesicular, ya que se presenta exactamente igual en hombres que en mujeres.
En algunos casos esas litiasis en pacientes cirróticos y no cirróticos, puede pasar desapercibida y completamente asintomática, lo que desencadenara que solo en algún estudio rutinario se logre detectar, como lo es en un ultrasonido de tipo abdominal, que incidentalmente se detecten las piedras, y aquí es donde vienen las fase de decidirse si se opera o no y del consejo médico, siempre bien intencionado y con el único objeto de mejorar la calidad de vida del paciente y sobre todo ayudarlo.
El cuadro clínico una vez que se agudiza es exactamente igual que en cualquier persona, dolor pungitivo, intenso que irradia en hemicinturón a la derecha subcostal, con signo de murphy positivo y con datos francos de dolor en el área subhepática, fiebre, escalofríos y puede llegar a presentar ictericia, así como ataque al estado general, si no hay dolor será un diagnóstico de colecistitis crónica litiasica asintomática, y es donde estarán las decisiones.
Estará en juego siempre el estado del paciente que tan deteriorado estará su estado hepático Child A o Child D, y la valoración pre-operatoria basada en la clasificación de ASA, la que tiene y usa la asociación de anestesiología.
Hacer el diagnóstico con ultrasonido, tomografía, pruebas de función hepática y la decisión será en base a si hay o no síntomas, si hay o no daño hepático severo.
Desgraciadamente este tipo de paciente con la gravedad o el daño hepático que tengan, llegarán a ameritar colecistectomía, por la aparición de dolor, por la aparición de fiebre, escalofríos y datos de sepsis, se deberá pensar en cirugía, de aquí que se presente la necesidad de pensar en cirugía de tipo colecistectomía con laparoscopio.
Una de las situaciones que debemos evitar con medicación, con estabilización hepática y con freno de daño hepático así como antinflamatorios, es una cirugía de urgencias porque hemos visto que pacientes sometidos a cirugía de urgencia con problemas de cirrosis tiene un pésimo pronóstico, de aquí que se deba evitar que llegue un paciente a este tipo de complicaciones.Gracias.





