POLÍTICA CON LA IZQUIERDA

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Morena está sumido en las fracturas internas, la llegada de Juan Pablo Celis al comité estatal acrecentó la crisis, primero porque son varios los liderazgos los inconformes, no están de acuerdo en la forma en que se eligió al comité morenista, tampoco están de acuerdo en que el gobernador se dedique más a hacer trabajo partidista que de gobierno, los excesos y mal manejo del poder que hasta ahora ha estado ejerciendo el gobernador ya empezó a hacer crisis al interior de su partido, el seguir apoyando a Fidel Calderón como coordinador de los diputados de Morena le está saliendo muy costoso, no solo económicamente, sino en la política interna, hace unos días renunciaron 3 diputados de la fracción de Morena, lo cual debilita a ese partido y pone en aprietos para recibir el control de la mesa directiva del Congreso, los diputados no quieren a Calderón Torreblanca como coordinador parlamentario y menos para que ocupe la presidencia de la mesa directiva del Congreso. Aunado a lo anterior, el recién estrenado dirigente morenista, se reunió con los diputados disidentes y lejos de tratar de conciliar, dicen que los amenazó con expulsarlos de Morena si no se disciplinan, de ser cierto lo dicho, el dirigente morenista se está estrenando mal como dirigente, ya que su principal papel es el de tratar de mediar conflictos entre su militancia y sus funcionarios públicos, también se rumoró que los disidentes se reunieron con el gobernador Ramírez Bedolla, quien intentaría hacerlos cambiar de opinión. Lo curioso es que la reunión no fue con todos juntos, sino en lo particular, qué raro, pero bueno, quizás así se sientan menos envalentonados y puedan negociar más tranquilamente, lo cierto es que si no se pone especial atención a los conflictos internos, Morena estaría muy pronto en muy serios aprietos, y también es muy rápido que el gobernador trate de hacer el trabajo del dirigente del partido, que a leguas se ve ya tuvo su primer fracaso, mucho se rumoró que el hecho de que Celis fuera amigo del gobernador le podría crear más desaciertos que aciertos y vemos que no están tan equivocados quienes dicen que con la llegada de Celis a la dirigencia de Morena, el que tendría que llevar la batuta del partido sería el gobernador, que aún no entiende que los problemas que tiene en el gobierno del estado son de más atención que los de su partido. Hasta la próxima.