
Por Francisco Rivera Cruz
Serias denuncias presentaron a este medio de comunicación padres de la Secundaria Técnica 113, localizada en la zona de La Orilla, en la tenencia de Las Guacamayas, en ellas pidiendo a las autoridades correspondientes asuman medidas urgentes.
Documentos y señalamientos apuntan a manejos no claros, lo cual sin embargo, dijeron los quejosos pasa a segundo orden, ya que lo que les preocupa es “lo mano larga” del director, de nombre Misael Mora Ayala. “No para agarrar dinero precisamente, sino porque se propasa con las alumnas”, precisan.
Es una situación delicada, que debería ser denunciada a la autoridad ministerial se les observó por este reportero, a lo que dijeron que quieren evitar represalias con sus hijos, luego de que advierten que no pudiera ser fácil que la autoridad educativa asuma medidas correctivas, ya que el director “ha echado raíces” por más de 10 años en que ha fungido en ese cargo.
Aunque “en un golpe de suerte” para alumnas y padres, se fuera Misael, ya ha dejado “siembra” en la escuela, al tener en nómina a dos hijos, que aunque cobran sin presentarse a labores, de vez en cuando aparecen, y en esos momentos pueden actuar, según señalan.
En un listado, en el que otros trabajadores firman asistencia, no así S. Mora R., que está registrado como intendente y E. A. Mora R., que funge como velador de la escuela, dicen los inconformes que tienen pruebas de la parte de los manejos que a sus más de diez años de director, ha hecho el denunciado.
Apuntan que los alumnos hacen aseo de los sanitarios y la escuela, lo cual no sería problema sino porque se paga a un intendente, precisamente hijo del señalado.
Mora, incluso, para tener control de recursos que llegan del gobierno federal para sostener la escuela y operar lo que ellos (los padres) aportan por inscripciones y cuotas, impuso a la profesora E. Luna, como tesorera del comité de padres de familia, sin tener alumno alguno en ese plantel, es decir, no es madre de estudiante alguno ahí.
Lo que les preocupa de sobre manera, subrayaron, es que el director sea acosador de las alumnas, y que haya quienes en lugar de denuncia estén sometiéndose dado que el director presume tener control de la escuela y lo que hay en ella.
Molestos, señalan que una alumna de iniciales L. S. H., es una de las víctimas del director, así que llaman a quien corresponda que los apoye a que no se afecte a más estudiantes, aunque mencionan que tristemente ahora entienden porque la escuela va perdiendo alumnos a cada ciclo escolar.
“No se trata de chismes o ganas de joder, de hecho lo hemos pensado mucho, y no encontramos una solución acertada; tampoco queremos afectar una reputación sino que pare cuanto antes el acoso a las niñas”, dijo una persona de entre los quejosos, con voz entrecortada.
Ahí habría un caso para investigar, “pero más que eso, lo que buscamos es que el maestro se aparte de sus prácticas, con eso es suficiente; de otra forma vamos a vaciar la escuela, y a ver qué hace con su viejo nombramiento de director, aunque la escuela nos ha tocado sostenerla a nosotros los padres y por eso no quisiéramos salirnos”, finalizan.





