Por Dra. Yazmín Arroyo
Mis estimadísimos lectores, gracias por leerme y vamos por una semana más, en esta semana que a mi parecer se ha ido muy rápido, me gustaría hablar de La Casa de los Famosos México, y es que este reality ha sobrepasado las fronteras, no solo de México sino de todo el mundo.
Y es que si hablamos de reality´s en México se tiene mucha experiencia como Big Brother que causaba mucha expectativa por la gente que entraba y por algunos famosos que también formaron parte, bueno, en lo personal si me gustaba verlos, y que hubo personajes que la verdad no hacían nada sin oficio ni beneficio, que solo se la pasaban viéndose al espejo como un tal Poncho De Nigris o un Pato Zambrano, hijos “pudientes” de la Sultana del Norte de Monterrey y que después terminaban siendo novios de la Tigresa y que le robaban dinero, ¿se acuerdan?
De verdad que todos unos “personajazos”, personas que solo entretienen y generan polémica a su alrededor, porque he de decirte que lamentablemente el “morbo” vende, y eso, mi querido amigo, mi querida amiga, Televisa lo sabe muy bien.
Pero ¿por qué hablar de este programa?, por algo que sucedió la semana pasada en la que los habitantes de esta casa le hicieron una broma muy pesada a un chico peruano llamado Nicola Porcella, los integrantes del llamado Team Infierno, porque así se hacen llamar, le untaron crema en las nalgas y uno de ellos, no quiero decir nombres, le metió la mano en su ano, eso fue abuso sexual, eso no puede estar pasando, quisiera saber dónde están todas esas organizaciones que defienden los derechos de las personas, donde está la Segob para cancelar este programa, por qué nadie hace nada, por qué nadie dice nada, solo lo comentan pero por qué nadie en pro de este muchacho denuncia y alza la voz, debiéramos de exigir que en medios masivos de comunicación no se vean este tipo de situaciones.
Exigimos como mujeres que ya no haya más violencia contra nosotras, pero también debemos de exigir que no haya violencia para nadie, por favor, no hay que normalizar esta situación, imagínate que este muchacho sea tu hermano, tu padre, un amigo o tu hijo, no, no pueden pasar estas cosas.
En lo personal me duele mucho esta situación, ojalá este escrito tenga un eco y reflexionemos para mejorar como personas y sobre todo como sociedad.






