Por Dra. Yazmín Arroyo
Mis estimadísimos lectores, vamos por una semana más, en esta semana que fue de Halloween, de día de muertos, en el que muchas personas salieron de la ciudad para ir a visitar a sus familiares en otros lugares del país, otros que nos quedamos aquí, y otros que toda la semana se las han pasado de celebración en celebración.
Recuerdan que la semana pasada escribí acerca que la rapiña que se estaba generando en nuestro querido Acapulco, porque no sentirnos orgullosos de Acapulco si es gracias a él que desde hace muchos años se ha generado el turismo más importante que hay en el país, porque lo decía muy bien Agustín Lara, acuérdate de Acapulco, de aquellas noches, María bonita, María del Alma, Acuérdate que en la playa, con tus manitas las estrellitas, las enjuagabas.
Y que gracias a esa canción y a muchas otras cosas más; como la historia de La Quebrada que lejos de ser un atractivo de la bahía, como es considerado hoy en día, es un acantilado que surgió en 1799 como consecuencia de que una parte fuera dinamitado ya que el Doctor de la Corona Española, Don Francisco Javier Balmis, lo propusiera para permitir que el aire entrara hasta el centro de la ciudad una obra majestuosa de ingeniería civil, para evitar que el calor sofocará a la bahía ya que necesita de un respiradero, o no sé si has escuchado que algunas personas fueron concebidas en esta bella bahía o que muchas personas que viven en grandes ciudades el hecho de ir y conocer Acapulco les permitió conocer el mar.
Porque sí, Acapulco es bello, así como todo el estado de Guerrero, y sabes que mi querido Amigo, mi querida Amiga; hoy es el momento de ayudar a la gente buena de Acapulco, a la gente honesta y trabajadora, que todos los días sale a ganarse la vida, sabes según los expertos dicen que Acapulco tardará 2 años en levantarse y en recuperarse económicamente, ya le ha pegado la ola de violencia, le pegó una pandemia ocasionada por el Covid 19 y ahora este huracán Otis.
Te pido que les ayudemos; sabes no tienen agua, no tienen comida, algunas personas perdieron todo, y cuando te digo todo es todo. Acércate a los Centros de Acopio y dona lo que tú puedas, un galón de agua, comida enlatada, productos de limpieza, escobas, trapeadores, comida para mascotas, toallas femeninas, pañales, alcohol, algodón, harina para tortillas, sopas instantáneas, lo que tú puedas.
Pero dona, hagámoslo sin pensar en recibir algo a cambio, porque recuerda que todo lo que hagamos hoy, tendrá un eco en la posteridad.






