ASESORÍA LEGAL

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Infonavit: Ya pagaste tu casa, ¿y tus escrituras dónde están?

Por Lic. Julio César Zamudio

Director Corporativo Mercadotecnia de México

En nuestro país, miles de familias han dedicado gran parte de su vida al pago de un crédito de vivienda ante el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) durante años, trabajadores cumplen puntualmente con descuentos vía nómina, sacrificando ingresos y haciendo esfuerzos enormes para conservar su patrimonio, sin embargo, existe una realidad preocupante, muchas personas terminan de pagar su crédito INFONAVIT y jamás realizan el trámite final para obtener formalmente sus escrituras liberadas, y exactamente ahí comienza el problema que puede convertirse en una verdadera pesadilla jurídica y familiar, ya que, hay adultos mayores que ya liquidaron su vivienda desde hace años, pero nunca acudieron a concluir el proceso de liberación hipotecaria o cancelación de gravamen, otros ni siquiera saben que deben solicitar documentos adicionales ante el Registro Público de la Propiedad o acudir ante la Notaría correspondiente, el resultado es alarmante, casas pagadas, peri jurídicamente atadas o sin documentación completa en manos del verdadero propietario, por falta de voluntad política y una muy mala administración de parte del Infonavit muchos propietarios mueren a mitad de camino y en varias ocasiones el Infonavit de una forma arbitraria envía a los despachos jurídicos externos para cobrar de una forma agresiva y grosera como es su costumbre de estos despachitos de procedencia cuestionable, ahora bien, muchas familias creen equivocadamente que terminar de pagar equivale automáticamente a tener las escrituras totalmente liberadas, no siempre es así, en diversos casos, especialmente con personas de edad avanzada, los documentos quedan olvidados, extraviados o jamás fueron recogidos, cuando el titular fallece, comienzan los conflictos familiares, hijos que aparecen únicamente para reclamar derechos, discusiones por la propiedad, y en algunos casos, intentos de despojo o aprovechamiento indebido contra quien realmente cuidó del propietario durante sus últimos años.

Por ello es indispensable que toda persona que haya terminado de pagar su crédito Infonavit verifique inmediatamente el estado legal del inmueble, primeramente lo que debe hacerse es, conformar que el crédito está totalmente liquidado, solicitar ante el Infonavit la llamada “carta de cancelación de hipoteca” o documento de liberación, dependiendo del caso y de la fecha en que se haya contratado el crédito, puede ser necesario acudir a la notaría donde se firmó originalmente la escritura para formalizar la cancelación del gravamen hipotecario, después, el trámite debe inscribirse ante el Registro Público de la propiedad correspondiente, ya que de lo contrario el inmueble puede seguir apareciendo con limitaciones legales, de hecho, surge un grave problema, la desinformación, muchos adultos mayores no tienen acceso a internet, desconocen como consultar sus documentos o simplemente ya no pueden trasladarse fácilmente a las oficinas de Infonavit, algunos viven con familiares que si los apoyan, pero otros quedan prácticamente abandonados, y mientras tanto, los conflictos patrimoniales crecen silenciosamente, sin embargo, en nuestro país debería existir una campaña permanente nacional a través de las casas de enlace de los diputados locales y federales para apoyar a las personas que ya terminaron de pagar sus viviendas, pero, a los diputados es lo que menos les interesa, no hacen labor territorial, solo hacen negocios personales ocupando el puesto que desempeñan, se les debe apoyar a las personas adultas mayores a través de campañas a fin de ayudarlos a regularizar completamente sus escrituras, no basta con cobrar durante décadas, también debe garantizarse que el trabajador obtenga plenamente la seguridad jurídica de su patrimonio, otro punto importante es, la prevención, quien ya tiene su casa pagada debe organizarse de inmediato toda su documentación como es, escritura, boletas prediales, pagos de agua, carta finiquito (esta se debe solicitar), identificación oficial y cualquier documento relacionado con la propiedad, además, se debe analizar los mecanismos legales para evitar futuros conflictos familiares, como testamento, usufructo o acuerdos patrimoniales claros, y es que, la realidad es, cuando una persona envejece o fallece, muchas veces aparecen problemas familiares donde antes parecía haber unión, ahora bien, cuando una persona adulta está en cama y no puede moverse, lo mejor es hacerle un Poder Notarial Especial a uno de sus hijos de confianza, con dicho poder, el hijo puede acudir al Infonavit, recoger documentos a nombre de su padre o madre, firmar trámites, solicitar la liberación de la hipoteca, tramitar escrituras, acudir al Registro Publico de la Propiedad, con ese poder notarial especial el hijo puede gestionar todo legalmente, y si el papá no puede salir de casa, entonces, el notario puede acudir al domicilio, hospital o donde se encuentre postrado en cama, inclusive, muchos notarios pueden hacer “fe de vida”, certificación de capacidad mental y levantan el poder directamente en cama, eso sí, el papá o mamá todavía debe reconocer a las personas como es a sus hijos, entender lo que firma y expresar su voluntad, si todo lo anterior no se hace como lo describì legalmente, entonces, cuando fallece el titular de la casa o departamento aparecen de la nada los demás hijos, quieren vender, pelean la herencia o intentan quedarse con todo, por ello es muy importante hacer inmediatamente un poder notarial especial y posteriormente todo lo narrado, al final, lo más coherente es dejarle la casa al hijo o hija que haya cuidado de su padre o madre, por ello, el llamado es claro, si usted o algún familiar ya terminó de pagar su casa de Infonavit, no deje pendiente la liberación y regularización de sus escrituras, una vivienda liquidada merece también tranquilidad legal, y es que, después de tantos años de esfuerzo, nadie debería perder la seguridad de su patrimonio por falta de información o por un trámite inconcluso.