Rosa Carmina Rumbo Serna, La Mujer de la Danza… ¡Que suenen pero que duren!

0
406
Uno de los bailables que rescató y que hizo famoso la maestra Rosa Carmina Rumbo Serna, fue el de Las Panaderas, que junto con mujeres adultas de Playa Azul, ella solía bailar muy bien.

Por: Jeriel Vargas Ambriz

Fue el año del 2012 cuando tuve mi primer encuentro con la maestra Rosa Carmina; habían pasado algunos meses del fallecimiento de mi padre y ella se presentó en la oficina del periódico donde laboraba, ¡Hola Hija, soy Rosa Carmina, amiga de tu papá!, la reconocí enseguida, solo que en esa ocasión no vestía una indumentaria tradicional y no cargaba una batea tapada con una servilleta tejida y empanadas de coco y camote adentro… era ella, la maestra de la Danza de las Panaderas.

La saludé con cariño y admiración, porque en verdad quería conocer a la mujer de la que mi padre varias veces citaba, fotografiaba y entrevistaba… a partir de ese día y una larga plática, ambas iniciamos una amistad, compartíamos el interés mutuo de hablar y mostrar al mundo nuestra región.

Con el paso de las semanas me invitó a Playa Azul, donde tuve oportunidad de conocer a varios artesanos, y a las “Panaderas”, aquellas mujeres que la maestra Rosa Carmina había enseñado a bailar y a portar con orgullo nuestras tradiciones. No pasó mucho tiempo cuando enseguida planeamos un recorrido por la costera, desde Playa Azul hasta Caleta de Campos, con paradas continuas en varios poblados para platicar y entrevistar a músicos y bailarines,  fue en ese recorrido cuando decidimos organizar el Primer Encuentro de Danzas y Minuetos en Chucutitán, el cual se realizaría el 14 de mayo del 2013, un día antes de la celebración de San Isidro Labrador, y que cada año reúne a músicos de la región.

Apoyadas por la Secretaría de Educación en el Estado y la Secretaría de Cultura de Michoacán, así como de las dependencias locales de Turismo, el evento se realizó con gran participación, siendo premiados en aquella ocasión el conjunto de minuteros de Mexcalhuacán… un evento poco anunciado, poco publicitado, pero que algunos de los que estuvieron presentes recuerdan con cariño y ganas de repetirlo nuevamente.

A partir de ese primer evento, siguieron múltiples actividades igual de fortalecedoras para la región, la maestra Rosa Carmina tenía bien claro los objetivos y estas se generalizaban en el rescate de las tradiciones locales, aquellas que resaltaba se habían olvidado con la llegada del proyecto industrial-portuario, ¡Debemos desempolvar lo que somos y recordarle a la gente lo que éramos…”, expresaba con gran entusiasmo la maestra, ella sabía que había mucho trabajo por hacer, y sabía que tenía los amigos para poder cumplirlo.

Fue en el año 2015, cuando agobiada por el cansancio de los años, me dijo, “me gustaría compartirte cómo empezó todo este proyecto que se ha hecho mi vida, ojalá podamos escribirlo y que las autoridades lo conozcan”. Fue a partir de ese año cuando ocasionalmente nos reunimos en su casa de La Mira, o en una enramada de Playa Azul, para platicar por horas sobre quien era Rosa Carmina Rumbo Serna; una mujer nativa de Playa Prieta, hoy Playa Azul, hija y nieta de músicos líricos, a quienes desde niña acompañaba en el baile, siendo la Zorra su minueto que más le gustaba bailar y que según menciona solo llegó a escuchar en la familia de músicos De la Cruz perteneciente a la comunidad de El Habillal.

La música era parte fundamental en su vida, pero también enseñar, por lo que en 1977 ingresa al Centro Regional de Educación Normal de Arteaga, donde egresa como maestra, siendo Las Peñas el primer lugar para impartir clases, y donde también empezaría su investigación para el rescate y difusión de los bailes y música de minuetos.

Este proyecto tuvo como principal objetivo volver a entonar las danzas y minuetos casi extintos, por lo que durante varios años Rosa Carmina dedica varias horas a visitar las comunidades y tenencias, y con ayuda de músicos y bailarines como lo era don Dionisio Huerta en Mexcalhuacán, resguardan cerca de cien minuetos, entre los que se encuentran La Jabalina, también conocido como jabalín panzón, el Retache, la Carolina, Plátano seco, las pataditas y la Danza de las Panaderas.

En 1994 la maestra Rosa Carmina constituye oficialmente el “Grupo Comunal Costa Michoacana”, siendo su primera presentación oficial en la Expo Feria de ese año, pero en 1996 el Grupo Comunal se presenta nuevamente con danzas y baile y también una remembranza de la vida en Los Llanitos con la instalación de un torito o toro,  a la cual también se le incluyó chimenea, metate,  pilón,  hamaca, mesa de hueso de palapa, una cama de vara y  artesas. Muchos de estos utensilios de labranza y domésticos fueron donados por familias nativas, y los que permitieron la creación del Museo Comunitario de la Costa Michoacana en Playa Azul, un proyecto también de la maestra Rosa Carmina.

Una parte importante de las presentaciones era la adaptación del vestuario, este último también fue resultado del trabajo investigativo de la maestra, y que exhibió en el Concurso de Indumentaria Tradicional de Michoacán en el Tianguis del Domingo de Ramos que se celebra en el municipio de Uruapan y donde fue merecedora en cuatro ocasiones del primer lugar.

El trabajo invaluable de la maestra Rosa Carmina fue reconocido en varias ocasiones por instancias federales, estatales y municipales. En el año 2000, el ayuntamiento de Lázaro Cárdenas le otorga el reconocimiento Fin de Milenio al mérito cultural, en 2003 el Consejo Ciudadano de Cultura Municipal le reconoce su desempeño y dedicación por la cultura y le otorga un estímulo económico por su proyecto de elaboración y difusión de indumentaria, de la misma manera el ayuntamiento de Lázaro Cárdenas le concedió una distinción  en el año 2013 en el Día Internacional de la Mujer, y el último de ellos apenas el año pasado, cuando el Patronato de la Costa “Daniel Vargas Rivera” le concedió la Presa “Daniel Vargas Rivera” como mujer ilustre de este municipio, un reconocimiento de la cual dijo sentirse orgullosa por ser la presea de su querido amigo.

No hay palabras para agradecer a la maestra Rosa Carmina, su pérdida nos hace reflexionar sobre lo valioso que es apreciar nuestra región y lo importante de su permanencia, sin duda su legado perdurará por los innumerables amigos que deja y que darán continuidad a su proyecto de rescate. Gracias sus hijas Yadith y Deyanira y a su querido nieto por siempre acompañarla en este camino hasta el final de su vida,  nuestro más sentido pésame.  Gracias por la enseñanza. Gracias por compartir. Gracias por la Música y la Danza. Gracias por nuestra historia.

Descanse en Paz.