RECURSOS DEL DISTRIBUIDOR VIAL PUEDEN RETIRARSE POR LOS LITIGIOS

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Cuando todos esperaban que este día se firmara el nuevo contrato para reiniciar mañana los trabajos del Distribuidor Vial, la nueva inconformidad presentada por Loros, pone en riesgo incluso de que los recursos de esta obra se vayan a otro rubro y la misma se cancele.

* Tras el nuevo fallo de la licitación, todos los sectores estaban felices por el reinicio de la obra, pero de nuevo llegó la desilusión por la inconformidad otra vez de la empresa Loros.

Por Francisco Rivera Cruz

El pasado 20 de agosto, la APILAC hizo pública la reposición al fallo de la licitación para construir en esta ciudad el Distribuidor Vial, proyecto que llevaba medio año detenido por una inconformidad conocida y difundida hasta que la obra estaba en ejecución.

Registrado como “Construcción para la modernización de las vialidades de acceso al Puerto de Lázaro Cárdenas, mediante un Distribuidor Vial”, en esta segunda oportunidad, fue aceptada la propuesta técnica y económica de Impulsora de Desarrollo Integral, S.A. (IDINSA) que en alianza con ICA Construcciones fijó un costo de 439 millones 900 mil 233 pesos y 72 centavos, por la obra, para la que hubo 15 empresas postoras interesadas.

Todos los sectores de la sociedad cardenense estaban felices de que atrás quedara el litigio entre Construcciones Loros e IDINSA-ICA, y la obra tuviera reinicio en breve ya que reactivaría la economía local, pero la felicidad acabó al saberse que de nuevo hay inconformidad y otra vez por la misma empresa, Construcciones Loros.

Este lunes 31 de agosto, tendría lugar la firma del contrato que derivaba de la licitación pública nacional 09178002-027-19, para que la construcción iniciara al día siguiente. No habrá firma y el impulsor de la obra, Raúl Antonio Correa Arenas, deja el cargo el martes, así que no hay certeza de qué sigue.

Antecedentes

El 9 de diciembre de 2019, ocurrió el primer fallo. El mismo contemplaba se invertirían 60 millones ese año, y 370 millones de pesos en 2020.

El 18 de diciembre siguiente las autoridades portuarias y municipales, sin ser invitada ninguna estatal ni medios de comunicación, develaron la placa conmemorativa que marcaba el inicio de los trabajos de construcción del distribuidor vial.

La obra, cuyo proyecto constaba de cuatro kilómetros de vialidades a nivel elevado, cinco kilómetros de vialidades a nivel de eje y 75 mil metros cuadrados de superficie de rodamiento, arrancaron tibiamente prometiendo generar 300 empleos directos y 700 indirectos.

La autoridad municipal parecía la menos activada ya que las vialidades alternas iban muy detrás de los trabajos que se desarrollaban, pero que en febrero abruptamente se vieron suspendidas. El trascendido era que había una inconformidad atendiéndose, pero nadie daba su brazo a torcer.

APILAC sostenía que había un litigio en el que los oficios eran que hubiera un pronto arreglo, mientras la autoridad municipal admitía cuando ya este medio había publicado abandono a la obra, que “estaba un poquito detenida”.

Por la pandemia, cerraron los juzgados y el litigio se prolongó.

El 11 de marzo, en su sesión semanal, la Canaco exhortó a que se acelere el proceso de un veredicto que en la disputa por el contrato para el Distribuidor Vial dado que el abandono de la obra estaba dañando imagen y los ingresos del comercio de la zona, por lo que llamó a que se cerraran las zanjas dejadas por el inicio del importante proyecto.

El 15 abril, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en voz de su presidente, David Maldonado Anguiano, pidió “se reinicie el magno proyecto, donde muchas fuentes de trabajo dependen de esta gran inversión siendo una llave prioritaria, ante esta escasez de trabajo”.

Transportistas, comerciantes, materialistas y otros sectores siguieron llamando a reanudar la obra, y en medio las inquietudes porque Raymundo López, dueño de Construcciones Loros y dirigente en el estado del Consejo Coordinador Empresarial, en lugar de privilegiar el desarrollo estaba afectando a Lázaro Cárdenas y Michoacán con su radical postura.

En respuesta, Construcciones Loros dijo en un desplegado “Sí al Distribuidor Vial; sin vicios de corrupción” y lanzó acusaciones hacia la Administración Portuaria y dijo que la solución se tenía, deberían darle a Loros el contrato.

En seguida, Raúl Antonio Correa, director de la APILAC, respondió la inquietud mayor, señalando que la obra y su presupuesto estaban firmes y que una vez que se finiquitaran los anteriores trabajos, se haría nuevo análisis de las propuestas técnicas y económicas, para otro fallo de adjudicación.

El fallo esperado fue el 20 agosto, se aseguró que se había platicado con los postores y se les había convencido que de tener inconformidades se darían y analizarían para una respuesta pronta, sin embargo, Construcciones Loros volvió a la escena y de última hora, para variar.

A todo ello, hay quienes en el sector de la construcción creen que la obra “se puede ir definitivamente” y se destinen sus recursos a otros rubros, sobre todo cuando Correa Arenas, el director general de la APILAC, tiene maletas preparadas y el miércoles ya despachará Jorge Luis Cruz Ballado, en ese organismo que es el que financia el Distribuidor Vial.