Sobrada Soberbia de López Obrador

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Por Ernesto Salayandía García

¿Quieres conocer a Andrés? Vive con él un mes

El Presidente de México, en su diario vivir de su quehacer gubernamental, imprime su sello personal, un estilo propio, similar al padrino de padrinos de un grupo de Alcohólicos Anónimos, que ha ido puliendo gracias a sus intervenciones públicas emitidas, prácticamente todos los días en su show personal, conocido como “La mañanera”, esta práctica, aunque no del todo, ha pulido ese estilo, lleno de muletillas, los tics nerviosos, la rigidez facial, sus expresiones de odios, así como los ademanes autoritarios y tajantes que usa, cuando se irrita. Que no es rara vez, su lenguaje corporal, es tenso, expresa un claro y profundo resentimiento con la vida, pocas veces se le ve reír con alegría y naturalidad, destila amargura y resentimientos tanto orales como faciales, es informal, se luzca en la tribuna con sus simpatizantes ahí presentes, por no decir “paleros” y se siente como pez en el agua, cuando la verdad de las cosas destila veneno ante propios y extraños, esta tradición de usar demasiado tiempo en cámaras y micrófonos es, al parecer, su propia tumba, la rutina, su monotonía y sus amarguras le roban el posible rating que pudiera ganar, la decadencia a la investidura presidencial, es palpable, irreversible y la caída por demás, drástica, gestando el efecto bumerán de los que escupen para arriba, no lleva un guion, comete sendos errores por el desbordamiento emocional, en un instante tiene la habilidad de engancharse con cualquiera, acreditando una y otra vez, que es un enfermo emocional lleno de ira.

La marcha de todos los egos

Caso contrario a lo que sucede en Alcohólicos Anónimos, la Tribuna de Andrés  Manuel no es un termómetro del ego, no produce el ego reductor como en  AA, es el  clarín que impulsa de marcha de todos los egos y los defectos de carácter, respalda algo muy común en el Presidente, como son  las mentiras, las contradicciones,  el dolo, su sed de venganza, el hostigamiento, la critican igual, la ridiculización, sin temor de caer en la provocación, en el  hostigamiento, no importa de quien se trate, la tribuna es para destilar odio, poner apodos burlones de sus enemigos, maneja calificativos, descalificativos, tira caca a diestra y siniestra a sus adversarios, se le facilita sentenciar, procesar y enjuiciar, sus ataques llevan un tinte de dolo que él maquilla sutilmente, de inmediato  pierde debido a que es mecha corta.- Así  como digo  una cosa, digo otra, muestra sus miserias espirituales, la ausencia de ética, honestidad, humildad y confirma, una y otra vez, que es un verdadero enfermo emocional, iracundo, explosivo, mecha corta, provocativo, intimidador y nada decente ni prudente, un ser explosivo, violento, vengativo, amargado e imprudente. -Como amigo, tengo defectos, como enemigo, soy casi perfecto.-

Quien te hace enojar, te gobierna

Las emociones se desbordaron después de un reportaje de Loret de Mola, difundido en Latinus, López Obrador se sintió ofendido, indignado, agredido.

Debido a que el periodista demostró que la llamada casa gris era el producto de jugosos favores para el dueño de la casa, la mansión de un alto ejecutivo petrolero, proveedor de PEMEX.

La casa gris del ingobernable José Ramón

En fotografías compartidas en Instagram, Carolina Adams mostró detalles de una residencia que ella y José Ramón habitaron en Texas desde la segunda mitad de 2019 y parte de 2020. Su ubicación era un enigma. Hasta ahora permitió identificar que esa residencia, construida sobre un terreno de 2,500 metros cuadrados, está ubicada en Yak Estatus, la más exclusiva y privada zona del fraccionamiento Jacob Reserve, rodeada por el bosque estatal William Goodrich Jones, entre las poblaciones texanas de Conroe y The  Woodlands. La residencia se cotiza comercialmente hasta en un millón de dólares, lo que equivale a alrededor de 20 millones de pesos, según información de agencias de bienes raíces consultadas. En las descripciones y fotografías compartidas por las agencias, se detalla que la lujosa vivienda tiene 447 metros cuadrados de construcción, cuenta con finos acabados en piedra y madera; cuatro habitaciones, cuatro baños completos, tres lugares de estacionamiento, amplia cocina y sala de estar, así como amenidades que incluyen bar, sala de juegos y hasta sala de cine. Sin embargo, el foco central de la residencia es una alberca al aire libre de 23 metros de largo, ubicada en su enorme patio trasero, con vista al bosque que se encuentra a espaldas de la residencia. El sitio TruePeopleSearch, que cruza información de distintas bases de datos, ubicó la residencia como el domicilio de Carolyn Adams desde septiembre de 2019, cuando el inmueble pertenecía a Keith L. Schilling, quien fue alto ejecutivo de Baker Hughes, compañía petrolera que tiene contratos vigentes con el gobierno de López Obrador por más de 151 millones de dólares en obras para Pemex. En Baker Hughes, Schilling se había desempeñado como director comercial y de ventas a nivel global de julio de 2017 a noviembre de 2018, periodo en el que la multinacional obtuvo dos contratos en Pemex, uno de los cuales hasta por 66 millones de dólares sigue vigente en el actual gobierno federal.

No solo es una lengua de hacha, es un violador de la constitución

Como buen neurótico, explotó en ira, violando una vez más la Constitución, infinidad de normas y leyes al revelar información privada y personal de Loret de Mola, a quien este enfermo emocional lo ha hecho grande. Públicamente, destiló veneno puro y el abuso de su poder, exhibió el total de los ingresos que Loret de Mora percibió el año pasado, tenga o no razón, es un abuso que atenta contra la integridad de un persona, que pone en riesgo la seguridad personal y de su familia, como si López Obrador no supiera que México es el país más inseguro, como si no supiera que estamos llenos de locos, como por todos lados, más aun, como si no supiera que en seguridad, así como en infinidad de cosas, su gobierno no ha hecho nada, esta mala decisión, esta exhibición de ingreso, puso en ridículo a López Obrador y no solo eso, la manera de pensar de infinidad de periodistas, como el que escribe, es que hay detrás de ello una soberbia del tamaño del estadio Azteca donde se esconden sus miedos y frustraciones, un ser hipersensible, incapaz de aceptar que hasta su hijo tiene derecho a comprarse un par de zapatos de más, dice el dicho y dice bien.- Lo que no haz de querer, en tu casa  lo haz de tener.

¿Esa es democracia, agredir a periodistas?

“La crítica es un ingrediente básico en las democracias (…) el ejercicio del poder requiere miradas críticas y requiere ejercicios que no resultan simpáticos al poder, eso es parte de la naturaleza democrática”, Carmen Aristegui

La mecha corta no es propia de un jefe de Estado

Son brutales las palabras del presidente López Obrador, lanzadas en el curso de los últimos días en contra de dos periodistas -Carmen Aristegui y Carlos Loret de Mola- a propósito de los reportajes acerca de las residencias de su hijo mayor, José Ramón. Son inaceptables sus excesos verbales, además de que se encuadran algunas de sus acciones en la comisión de presumibles violaciones legales. Convertido, por decisión propia, en el ente que determina cuál medio está con el pueblo y cuál no, pues asume que el pueblo lo ha ungido también para esa tarea, según sus propias declaraciones; en el definidor de qué deben o no publicar los medios de comunicación, el presidente se ha lanzado en una airada ofensiva en contra de los periodistas que lo critican. Furioso llegó a niveles inaceptables para una sociedad democrática. -Incapaz de detener la avalancha de críticas desatadas, no porque el reportaje de Mexicanos Contra la Corrupción (MCC) hubiese revelado la comisión de corruptelas por su hijo mayor y/o su nuera, Carolyn Adams, pero que sí demostró la posibilidad cierta de que estemos frente a un probable conflicto de interés entre ellos y el ejecutivo de una empresa proveedora de Pemex, lo que afectó seriamente la imagen de honestidad del presidente, por un lado, pero por otro, el hecho de que la mayor de las descalificaciones a su discurso de austeridad -lanzado no tan sólo en la esfera pública, sino en la vida privada, y no sólo de los funcionarios públicos, sino en general de la población cuando hace llamados a tener solamente un par de zapatos- provino de la parte más íntima de su familia. Ya no se trató de los hermanos, o de la prima, de los cuales no se responsabilizó en su discurso inaugural, sino de mero adentro, porque José Ramón no solo es su primogénito, sino que ha sido a lo largo de los últimos años uno de sus operadores más fiables; tanto, que en la campaña presidencial del 2018 fue el encargado de ella en el importantísimo Estado de México. Pero el presidente se metió a un terreno por demás arriesgado, porque, una y otra vez, ha acusado a Loret de Mola de ser un golpeador, un mercenario y si esto es cierto -en las concepciones presidenciales- significaría entonces, que es el encargado de golpear al presidente.