
* El fondo de las marchas del 8M es exigir alto a la violencia.
Por Francisco Rivera Cruz
Para las invitadas al Noticiero de Gente del Balsas de ayer miércoles, la discusión en si hubo algún impacto negativo las marchas del 8M debe centrase en que el fondo es la exigencia de que cese la violencia de género.
La exdiputada, excomisariada ejidal y empresaria Eloísa Berber Zermeño, la periodista María Otilia Medellín Tinoco, la también periodista Miriam Salmerón Covarrubias y la enfermera Griselda Radilla Gutiérrez, compartieron sus experiencias y coincidieron en señalar que la mujer ha ganado espacios pero le falta seguirse empoderando.
Berber Zermeño, subrayó que educar dota de armas necesarias para enfrentar los retos de la vida, y expresó que su mensaje a las juventudes femeniles es que no sufran violencia y sigan construyendo un mejor país.
La licenciada en economía por la Universidad de Guadalajara, consideró que lo que se grita en marchas como la del 8M es justicia. Si bien hay leyes y marcos normativos, dijo que el problema es que no se ejerce o no se demandan por las personas violentadas.
Mientras que María Otilia, directora de Región LC, al regalar su experiencia como comunicadora sobre la manifestación local del 8M, expresó que no puede paralizar la inseguridad ni la libre expresión.
Si bien no se debe hacer violencia si levantar la voz por libertades, como la de vestir como quieran, ganar lo mismo que el hombre, porque no hay igualdad a que al mismo trabajo haya el mismo salario, argumentó la experimentada comunicadora que ha vivido gaseadas, amenazas, corretizas.
Salmerón Covarrubias, con experiencia amplia en las áreas de comunicación de diversas dependencias y órganos como el Congreso del Estado, hoy enlace de Comunicación Social de la Secretaría de Desarrollo Económico de Michoacán, anotó que todavía hay mujeres a las que les cuesta vencer miedos y que tampoco quieren correr sus riesgos.
Señaló que se debe dejar ver a la mujer como un objeto, como una propiedad, porque eso dispone y da pie a abusos.
Recomendó que se den facilidades a la mujer para su educación y formación, dado que en la familia en que se enfrentan dificultades económicas, se opta que sea la o las hijas quien suspenda sus estudios y no el varón.
Exhortó a las jovencitas a que sean críticas, no tomen como moda el compartir información o datos en sus redes sociales, solicitando estar un tanto conscientes de lo que replican, y aporten para que enriquezcan la discusión pública.
Por su parte Radilla Gutiérrez, quien estudió en el Conalep de esta ciudad y ejerce la enfermería en el Hospital General de Tijuana, dijo que si bien las cosas no están bien, se debe descartar el vivir con miedo y confort y salir a vivir los sueños.
Recomendó a las mujeres “no se dejen pisotear por nadie”, ya que en caso de una dificultad hay a dónde recurrir. Además invitó a prepararse y apoyarse entre sí a las mujercitas. Se pronunció por la exigencia de que los derechos se respeten.





