LC SE PUEDE QUEDAR SIN AGUA SINO SE LE INVIERTE A CAPALAC

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Ing. Alberto Felipe Ramírez, Lic. Oswald de la Peña Ortiz, Román Mendoza Valencia, Ing. Francisco Javier Sánchez Pichardo e Ing. Silvestres Ramírez Orozco, los cinco panelistas que anoche participaron en la mesa de análisis: “Qué pasa con el agua potable y el drenaje sanitario de Lázaro Cárdenas”.

* Panelistas coincidieron en señalar la necesidad urgente de una nueva planta potabilizadora y rehabilitar redes y construir nuevas plantas de tratamiento.

Por Francisco Rivera Cruz

El Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Lázaro Cárdenas (Capalac), tiene fecha de caducidad, y la ciudad se puede quedar sin el elemental servicio del agua, se alertó en el panel que este diario organizó anoche con la participación de exdirectores del organismo y la autoridad sanitaria.

El Ing. Alberto Felipe Ramírez, quien ha sido operario en el Capalac, tras plantear un futuro no halagüeño, dijo que se ha dejado caer el servicio, no se le ha invertido, cuando en colectores y tratamiento son mecanismo para recuperar gastos operativos.

De haber tratado 17 mil metros cúbicos, la planta potabilizadora hoy sólo procesa 4 mil, lo que es indicativo de que el Comité de Agua, perdió capacidad, además, necesita asesores y capacitación a quienes están dirigiendo, que han perdido capacidad de gestión.

Podría tratar más agua, ya que ArcelorMittal compraría toda agua que se tenga, independiente a que hay programas federales para recuperar recursos en caso de saneamiento.

Para Felipe Ramírez, se ocupa una Junta de Gobierno en el Capalac sin hacer y aplicar criterios políticos, porque hay costos cada vez más elevados que encarar, como el hecho de que años atrás sustraía agua a 25 metros de profundidad y ahora a 50-60 metros, lo que representa más gasto de energía para sustracción y bombeo.

Para Oswal de la Peña, que también estuvo al frente del organismo, el sistema vive de milagros, porque habiendo sido creado en los años 70s para 40 mil usuarios, hoy atiende más de 80 mil, y porque acumula años sin apoyo de importancia.

Opera a forma de los 70s, con riesgos y deficiencias que crecen y contaminan, pero gracias al gran volumen de agua que se tiene en la zona se ha evitado problema mayor o un impacto a la salud.

Empero, se debe tomar conciencia por usuarios y gobierno, porque los problemas de abastecimiento de agua del norte del país, “nos va a llegar”. No se ha dimensionado sobre lo que puede pasar si falta el agua, por lo que para retrasar un panorama de ese tipo, hay que cuidar esteros, mantos freáticos, evitar tira agua al lavar banquetas y carro con manguera.

De la Peña Ortiz, quien recordó que desde su administración se viene planeando una planta potabilizadora de gravedad, sugiere que los sistemas de agua en las tenencias de Las Guacamayas, La Mira y Buenos Aires, se debería entregar a una junta, para que tomen experiencia de los gastos que representa.

En su oportunidad, Román Mendoza, dijo que se requiere de proyecto integral y no mejoralitos para poder garantizar agua en el futuro, aunque lo que se ocupa es inversión y fuerte, además de superar la morosidad, que se hace por 4 de cada 10 usuario, y lo malo es que en caso de querer recuperar, salen padrinos y perdón político.

Trajo a tema que el sistema de agua que ha probado resultados y operación es el de La Piedad, único autosuficiente en el estado, donde sin embargo, no llega un director acomodado por el acalde en turno, sino un jefe experimentado ajeno a cada gobierno.

Reconociendo la contaminación que se hace con aguas negras sin tratar y que terminan en los espejos de agua, dijo Mendoza Valencia desconocer la situación de la Barra de Pichi, subrayando que se puede elevar la cultura de cuidado al medio ambiente.

En el tema, Silvestre Ramírez Orozco, compartió que en su periodo al frente del Capalac, se ocupaba de 24 millones de pesos para operación, mientras los ingresos eran por la mitad. De esos 24 mdp, el 50% se aplicaba en salarios y prestaciones y el 20% al pago de energía

En su gestión, se digitalización la información del Comité, incluidos usuarios y planos, porque dónde estaban y cómo se operaban las válvulas, solo sabía determinado trabajador, se instituyó el programa de Cultura del Agua.

Para Ramírez Orozco, no se hará mucho por el sistema y su mejoramiento mientras los alcaldes en turno no se sensibilicen, e incluso dejen que el Instituto Municipal de Planeación, se haga cargo del proyecto técnico, al que la autoridad debe buscarle financiamiento.

Comentó que se realizó en su periodo refuerzo a los tanques y hoy en día se tienen reportes de que el TR1, cercano a la Catedral, se estaba cayendo, y sería el más dañado, pero como los otros están igual, en un sismo truenan desde las fugas que tienen, y causan problemas.

Finalmente el Ing. Francisco Sánchez Pichardo, de la Comisión Estatal contra Riesgos Sanitarios, precisó que ni se tratan las aguas negras ni es potable. “No es potable, es de uso humano, pero no se puede tomar, necesitaría estar potable”.

A cada director de Capalac se le ve haciendo lo posible para cumplir con la responsabilidad, y nosotros como cuchillito de palo, insistiendo en una mejor calidad de agua, con nuestro muestreo de cada 15 días, dijo.

Narró que de 40 tomas, 22 resultan fuera de normas, es decir 55% rebasa rangos, siendo lo deseable llegar al 80%, pero se reconoce que el sistema arrastra deficiencias, entre ellas las de ingresos.

A la Barra de Pichi, van directas las descargas de aguas negras, y el brazo derecho del Balsas también corre contaminado, solo que hay oxigenación que impide proliferen los agentes, y se ha tenido la suerte de no tener cólera, señaló.

Hemos sido afortunados de no enfrentar una pandemia derivado de la contaminación, y sin quitar el dedo del renglón con muestreo y colocación de hisopos, dado que es imposible trabajar en las 32 encargaturas del orden, se atiende a la ciudad, donde se concentran 83 mil habitantes, comentó.