El pleito que trae el Diputado Local Fidel Calderón Torreblanca con el ex gober chiflador Silvano Aurioles es un pleito casado, habrá que recordar que al inicio del gobierno silvanista se dio una persecución política, mediática y hasta con demandas por el uso indebido de los recursos públicos y otros delitos más cometidos supuestamente por el ahora legislador, fue tanta la persecución que hasta la misma contraloría general del estado fue la mano que movió la cuna y eso generó que el diputado saliera de los reflectores por un tiempo, ahora está de vuelta y con muchas ganas de desquitarse y de cobrarse todas las afrentas que le hicieron y ahora ya se le dio vuelta a la tortilla, y después de ser el acusado ahora es el acusador, y también ahora es Silvano el que no da la cara, nadie sabe dónde está, pero algunos allegados bien que reciben y acatan sus instrucciones y defienden sus intereses, eso es lo que más molesta e incómoda a sus detractores, que aunque no de la cara, de momentos hay la percepción de que les está ganando la partida. Son muchos los intereses y pocas las lealtades, o ¿qué cree patrón? Hasta la próxima.






