SIN FRENO, AVANCE DE CONTAMINACIÓN POR AGUAS RESIDUALES EN EL MUNICIPIO

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Desde hace ya varios años, la planta de tratamiento de aguas residuales de Guacamayas está sin funcionar, por lo que toda el agua negra va a dar directa a la desembocadura del río Balsas y de ahí al mar.

* Hasta el momento ningún gobierno municipal ha hecho lo posible por evitar este grave problema de salud pública.

Por Francisco Rivera Cruz

En julio de 2019, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), emitía criterios de contaminación en el Río Balsas en las cercanías a las empresas portuarias, como Fertinal, donde sin embargo, la fuente de origen no eran las fábricas sino las plantas de tratamiento de aguas residuales que no trabajaban. La exposición terminaba con exhorto al gobierno municipal de atender el tema para sanear los cuerpos de agua.

A tres años de aquella invitación –en el marco de un reclamo del sector pesquero que advertía alta contaminación–, el gobierno municipal, ocupado hoy como entonces por Ma. Itzé Camacho, continúa sin hacer nada, como consta en un recorrido que un grupo de ecologistas y colonos realizó por las plantas de tratamiento inoperantes, con el acompañamiento de este medio de comunicación.

El recorrido inició en Las Guacamayas, donde se encontró “un bonito cascarón” los módulos y áreas operativas que lo fueron de la planta, debidamente impermeabilizados y pintados, pero donde apenas los tanques y depósitos están en pie. Se han robado tubos y equipos que fueron la red y sistema.

A la mitad del Arroyo del Barco, frente a la colonia Emiliano Zapata, hay una enorme fuga de aguas negras, que del arroyo va al río Balsas, unos 100 metros antes de la planta que está en abandono, donde su cárcamo recibe miles de metros cúbicos por segundo, pero como llegan pasan al arroyo ya mencionado, poco antes del puente del libramiento de Las Guacamayas.

Aunque expresiones como “cuánta ineptitud y negligencia criminal vemos aquí”, se escucharon de quienes tomaron parte del recorrido habían dejado en claro desde la invitación, que se trataba de levantar evidencias para analizar “cómo, con quién y cuándo proceder pronto”.

Pestilencia desprendida de las aguas residuales dominaba el ambiente en la zona, pero los sitios que siguieron, entre ellos el canal que de la avenida Noyola pasa por el Hospital General y termina en el Río Balsas, y el canal que cruza desde el parque Jesús Romero el libramiento y terminan en esteros.

Incluso, en la zona donde se depositan las aguas sucias del canal de Noyola, dentro del Río Balsas, se encontró a un grupo de personas pescando mojarras para consumo humano.

Se tomaron imágenes también del canal que recoge las aguas negras de los nuevos fraccionamientos de la avenida Tariácuri, que corre paralelo al libramiento y ferroducto de la acerera ArcelorMital, y termina entre lodazales que dan al estero El Caimán, sitio con declaratoria de Sitio Ramsar, lo que supone bajo protección.

A unos metros, otro foco de contaminación que termina en el mismo estero, es un canal que recoge los drenajes de las colonias Melchor Ocampo y Ampliación Melchor Ocampo, que incluso pasa por medio de las mismas.

En otro punto se encontró el lugar de descargas de las colonias Libertad, 5 de Mayo, Flor de Abril, Ampliación 5 de Mayo, Ricardo Flores Magón, y otras, que representa el nacimiento del canal que descarga en los Puentes Cuates, dentro del río.

Al final del recorrido, se habían visitado nueve diferentes puntos donde se vierten desechos a los espejos de agua, arroyos y río Balsas, y las interrogantes escuchadas fueron de qué grado será la contaminación del rastro municipal, y cuánta agua estará tirando el Capalac directamente al río y los esteros.

Hace tres años los pescadores denunciaban que el río Balsas era caca y mal olor, hoy así ocurre también entre colonias y lugares cercanos al estero El Caimán.

El grupo al que acompañamos en el recorrido ofreció pronto informar qué instancias tomará para asegurar el derecho a un ambiente sano y que deje de estar amenazada la salud pública por no tratar las aguas negras a pesar que en el recibo de “agua potable” se hace un cobro para ello.