Por Dra. Yazmín Arroyo
Mis estimadísimos lectores, a unos días de que se festeje el día del padre, me tomare la libertad de hablarles de ellos, y es que no se si se han dado cuenta que festejamos más a las mamás que a los papás.
¿Crees que sea difícil ser padre?, el día de ayer platicando con mis amigas comentaban acerca de que incluso para algunos niños les es más difícil hablar de sus papás o de repente no saben o no sabemos qué regalarles.
Culturalmente hablando y también psicológicamente, hemos sido marcados por nuestra figura paterna, alguna vez leí que cuando empezamos a buscar a nuestra pareja inconscientemente tenemos ya formado nuestro mapa mental del amor, y buscamos recrear o a alguien que se parezca a nuestro Padre.
Pero conscientemente, nos ofuscamos y peleamos y hasta renegamos y decimos a los cuatro vientos no me quiero casar con una persona que se parezca a mi papá y que creen que terminamos haciéndolo, creo que esto tiene una explicación científica, y vamos a ver porque.
Hace ya tiempo que los científicos saben que algunas especies de pájaros, mamíferos y peces escogen parejas que se parecen a sus padres. Esto se conoce como huella sexual positiva. Por ejemplo, si una cabra madre cuida de una cría de oveja o una oveja cuida de una cría de cabra, dichas crías crecerán intentando emparejarse con ejemplares de la especie de sus madres, en vez de la suya propia.
Por lo visto, los humanos también “aprendemos” de nuestros padres de forma parecida. Si le pides a la gente que comenten las diferencias en las fotos de parejas heterosexuales con sus padres obtenemos una imagen fascinante: las mujeres normalmente tienden a escoger parejas cuyas caras recuerdan a las de sus padres, mientras que los hombres lo hacen con mujeres cuyas caras se parecen a las de sus madres.
Pero los parecidos no están solo en las caras: también existen semejanzas sutiles entre la altura de la pareja y de su progenitor, el color del cabello, el color de los ojos, la etnia e incluso el grado de vello corporal.
¿Entonces de qué se trata? Normalmente somos parecidos a nuestros padres ¿No será que en realidad escogemos a alguien que se nos parece? Sabemos que dicha auto-semejanza influye a la hora de escoger pareja. Sin embargo son varios los estudios que afirman que tiene que haber algo más. Un estudio sobre mujeres adoptadas descubrió que tendían a escoger maridos que se parecían a sus padres adoptivos.
También sabemos que, en general, los heterosexuales se ven más atraídos por aquellos que se parecen a su progenitor del sexo opuesto que por los que se parecen al progenitor del mismo sexo. Además las investigaciones demuestran que no es solo la apariencia física lo que cuenta: también la relación que tienes con dicho progenitor.
La gente que dice haber tenido una relación más positiva durante la infancia con uno de los padres es más probable que se sienta atraída por parejas que se parezcan a sus padres, esta información la encontré en un portal llamado, xataca.com. Si por el contrario no fue este tu caso, te recomiendo que busques ayuda profesional y sanes tus heridas emocionales y no está mal hacerlo.
Te deseo pues con todo mi corazón que busques ser Feliz a ti mi querido Amigo o mi querida Amiga, y recuerda que lo mejor siempre está por venir.






