Cuestionan que se finiquitara el proyecto del distribuidor vial de LC

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Seguidores de Gente del Balsas externaron diversos comentarios, tras de que en la edición del pasado sábado se diera a conocer que el proyecto del Distribuidor Vial había muerto, y que no se podía presentar a Hacienda otro similar o parecido.

Francisco Rivera Cruz

Diversas reacciones están ocurriendo tras informar que ha muerto el proyecto del distribuidor vial de Lázaro Cárdenas, que arrancó en diciembre de 2019 y se detuvo en febrero de 2020 cuando el caso llegó a los tribunales por inconformidad en la asignación de la obra que contemplaba dar seguridad vial y embellecimiento a la ciudad con una inversión inicial de 440 millones de pesos, independiente a los accesorios, que incluía electrificación y pintura.

Los comentarios a la información de que acabó para siempre el proyecto, y que ofreció la dirección de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), empresa que liberaría los recursos para la inversión, van en todos sentidos, recordando por algunos que a esta zona le han arrebatado todos los programas que ofrecían mejorar la infraestructura de la ciudad, la cual transita siendo ciudad de tercera a quinta, si se compara con la bonanza del recinto portuario.

El proyecto arquitectónico hoy cancelado, constaba de cuatro kilómetros de vialidades a nivel elevado, cinco kilómetros de vialidades a nivel de eje y 75 mil metros cuadrados de superficie de rodamiento. Una inversión en el 2019 de 63 millones y de 376 millones 900 mil 233 en el 2020, para generar 300 empleos directos y 700 indirectos.

“Y seguimos con el mismo guion de siempre, puerto de primer mundo ciudad de Quinta. Los ciudadanos ya queremos ver una obra de infraestructura en beneficio del pueblo”, apunta Rigoberto Rodríguez, a la vez que Eliud Martínez cuestiona “Y la lana apá, donde quedó bebé”.

Es oportunidad para que se mencione que hay obras inconclusas o nunca hechas, como el hospital regional, el puente que se cayó en nuevo acceso a la playa y la ciudad gobierno, que en el antiguo Fidelac concentraría las oficinas del gobierno estatal.

Jon Oseguera, cuestiona a la clase política y la cadena de promesas de obras, “…el gran puerto baches, donde las obras nunca terminan todo queda en el bolsillo del político”. La severidad de los señalamientos registra que María Elena Correa establece: “Solo quedó el cochinero, que dejaron para recuerdo”, en referencia a los trabajos del distribuidor vial.

Luis Fisterra le entra al tema anotando: “No es de sorprenderse, muchas calles de Guacamayas están pavimentada según (la Secretaría de Obras Públicas, y físicamente ni una piedra puesta en dichas calles. Así que lo del distribuidor no sorprende”.

“Pobre mi LZC… Tanto dinero que ingresa al puerto y la ciudad jodida… No puede ser que no tengamos una ciudad limpia y ordenada como otras ciudades, establece Felipe Giron, quien dice que cuando se viene regresando a la ciudad se tiene una carretera destruida y con baches, con un entronque en muy malas condiciones, a lo que cuestiona ¿Hasta cuándo… hasta cuándo?

Ante las reacciones y el hecho de que los diferentes sectores de Lázaro Cárdenas esperaban la importante obra vial para evitar el congestionamiento que ocurre en la zona del entronque de la autopista con la ciudad, que además sería de mucha utilidad ante la ampliación del libramiento a cuatro carriles, para este lunes, Gente del Balsas tendrá los puntos de vista de actores sociales y dirigentes de organismos, en su programa de las 6 de la tarde.