Patrón, hoy no le voy a hablar de políticos o de política, aunque quizás lo que comente aquí, tenga que ver con políticas públicas de esa madere que le llaman Asipona o Tripona, lo que antes sencillamente era APILAC. Resulta que en esta semana que está concluyendo han fallecido ya dos conductores de tracto camiones al interior del Recinto Portuario de Lázaro Cárdenas, y ya en las redes sociales pues se hablan pestes de quienes manejan tal recinto, pues dicen que en condiciones muy infrahumanas hacen que los choferes de los tráileres se mantengan casi sin comer y sin dormir, hasta por 24 a 36 horas, para no perder su turno en la fila de estar esperando que les carguen de mercancías o contenedores su camionzotes. Dicen que los choferes se mal pasan, pues no hay sitio donde comprar alimentos o tan siquiera una botellita de agua, y mucho menos sanitarios para que puedan hacer sus necesidades fisiológicas. Tienen que mantenerse, dicen y repiten en las redes sociales, arriba de sus camiones, sin comer o beber agua, y también soportando el tremendo calorón, pues no pueden tener encendido el motor de sus camiones para que activen el aire acondicionado, ya que además del sobre calentamiento de la unidad, consumiría mucho combustible, que a luego sus patrones no les querrán reconocer. El primer deceso ocurrió el pasado lunes, en la persona de un trailero que aseguran, llevaba ya 4 días haciendo fila para esperar que su unidad fuera cargada, y que al parecer le dio un infarto. La segunda víctima mortal fue ayer miércoles, hecho del cual primero circuló en las redes sociales y después la Fiscalía de Michoacán confirmó el hecho, señalando que se trataba del chofer de nombre José Edgar de 50 años de edad, al parecer conductor de un vehículo de la empresa Logistic o algo así, y a quien también dicen por tanto stres y falta de una buena alimentación, le dio un infarto y no hubo una atención médica rápida en el lugar, falleciendo irremediablemente. Así es que alto tendrá que poner atención en esto la Administración Portuaria y los mismos responsables de las terminales portuarias, para evitar que en el futuro haya más muertes innecesarias. Y finalmente patrón, démele mis más sentidas condolencias a su esposa doña Gloria por el sensible fallecimiento de una tía suya, que supe ocurrió ayer por la tarde noche en la sierra de Atoyac, Gro., QEPD. Hasta la próxima.






