Producción de basura retrata una sociedad indolente: Pato Azulita

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El valemadrismo de la ciudadanía sigue prevaleciendo en LC, donde la gente tira la basura en cualquier lugar, dice Patricio León Sandoval, activista ambiental mejor conocido como Pato Azulita.

Por Francisco Rivera Cruz

Los ecosistemas proporcionan agua dulce, oxígeno y alimentos, sin embargo, muchos estudiosos advierten un colapso ecológico derivado de un patrón de comportamientos de desdén o valemadrismo del hombre, señala Patricio León Sandoval, activista ambiental mejor conocido como Pato Azulita, y lo ilustró con el basural que cada día se producía en la reciente Expo Feria de la ciudad.

El tema lo hace profundizar y señala que, en dicho comportamiento, están presentes apatía por la crisis hídrica, indolencia por la pérdida de biodiversidad (selvas y bosques), indiferencia con la contaminación industrial y doméstica y sobreexplotación de los recursos naturales.

Todo el anterior comportamiento hace del hombre un sociópata, que sin muchos reparos daña, se apropia, maltrata, e indolente destruye en poco tiempo lo que sistemas biológicos produjeron en muchos años.

El sociópata sería resultado de políticas económicas que orientan a un sobreconsumo. El modelo consumista surge como estrategia para rescatar la economía durante la crisis dejada por la primera guerra mundial con el impulso de bancos, fondos de inversión y corporativos globalistas, que perpetuaron la explotación de los recursos naturales.

El problema es que una sociedad de consumo produce mucha basura, y casi nadie se detiene a reflexionar en el tema, y menos a buscar soluciones, sin percatarse que el envenenamiento al ambiente llega tarde o temprano con nuevos padecimientos, síndromes y regreso de padecimientos que se suponían superados.

Punto a parte a que muchos de los alimentos son altamente adictivos resultado de un proceso industrial que usa azucares y aceites hidrogenados de semillas poco saludables, conservantes químicos, colorantes artificiales y saborizantes sintéticos, indica el activista.

Al regresar a la situación que dejó cada baile de la Expo Feria, anotó que el 22 de abril se celebra el Día de la Tierra para crear conciencia sobre los problemas ambientales y fomentar la acción para proteger nuestro planeta, y pese a que, como esa, hay otras fechas para recordarnos la necesidad de proteger la naturaleza, prevalece el desinterés.

La producción de basura, como se vio en los campos deportivos y áreas aledañas donde se desarrolló la fiesta ferial de este municipio, nos retrata de cuerpo entero: consumistas y que dejamos los problemas a los demás, concluye.