EL IGNOTO PODER MARÍTIMO DE MÉXICO

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Promesa de rumbo y destino

 

Apuntes para curar la Amnesia Marítima del Mexicano.

“El límite para volar está en nuestras alas.

El problema es que llevamos dos siglos mirándolas como si fueran brazos.”

INTRODUCCION

El mexicano frente a la mar: una relación incómoda

La mar —porque siempre ha sido Ella— no pide permiso. No ofrece disculpas. No se deja domesticar. A veces ruge, golpea y parece enfurecida, como quien reclama atención después de siglos de indiferencia. Pero incluso en su furia, la mar cuida. De Ella nace la lluvia que fertiliza valles y llanos, la que da de beber a los ríos y sostiene cosechas; sin exagerar, la que hace posible la vida misma en este territorio llamado México.

Y, sin embargo, el mexicano promedio vive como si la mar fuera un asunto ajeno. Un paisaje distante. Un destino ocasional cuando hay tiempo y presupuesto. Cancún, Acapulco, Los Cabos y que en el hotel portes la pulsera que te brinda acceso a todo incluido. Como fin y único vínculo con la mar.

Pregunten en cambio, por San Juanico o Cleofas. El silencio será la respuesta. Pocos sabrán que son islas mexicanas, parte del archipiélago de las Marías. Y si se menciona Clipperton —la Isla de la Pasión—, diminuta y solitaria en medio del Pacífico, la conversación suele terminar con un encogimiento de hombros.

No es ignorancia voluntaria.

Es Amnesia Marítima.

  1. SABER, QUERER Y PODER

En el pensamiento estratégico naval mexicano, particularmente en el CESNAV, se sintetiza con claridad lo que toda nación necesita para desarrollarse de forma integral:

  • Saber
  • Querer
  • Poder

México puede saber: tiene científicos, marinos, ingenieros, historiadores y oceanógrafos.

México puede poder: posee una posición geoestratégica privilegiada, dos océanos, islas, plataformas continentales y una de las Zonas Económicas Exclusivas más extensas del mundo.

Lo que ha faltado históricamente no es capacidad, sino querer sostenido, no individual, sino nacional. Y ese querer, curiosamente, casi nunca se ha dirigido hacia la mar.

  1. MEXICO: PAÍS CON OCÉANOS… PERO SIN MEMORIA, NI CULTURA OCEANICA.

México tiene costas en el Pacífico, el Golfo de México y el Caribe. Tiene archipiélagos, mares interiores, rutas marítimas naturales y un enorme potencial biológico y energético. Sin embargo, culturalmente actúa como si el océano y sus 11,122 kilómetros de litoral fueran un accidente geográfico: algo que está ahí “porque tocó”.

Vivimos de espaldas a la mar.

Como si no existiera.

Como si no importara.

Ese olvido sistemático tiene nombre y consecuencias.

III. CUANDO MEXICO SE LLAMABA NUEVA ESPAÑA

Hubo un tiempo —y no es nostalgia ni exageración— en que este territorio entendía perfectamente el carácter de la mar. Durante más de dos siglos; 250 años para se precisos, el Galeón de Manila cruzó el Pacífico uniendo Asia, América y Europa en uno de los sistemas comerciales más complejos y duraderos de la historia.

Acapulco no era un destino turístico: era una bisagra del mundo.

Veracruz no era un puerto regional: era una puerta imperial; y entrambos uniéndolos por vía terrestre y acuática Tehuantepec y la Villa del Espíritu Santo (Coatzacoalcos).

La mar era camino, riqueza, poder y futuro. La Nueva España no miraba al océano por romanticismo, sino por inteligencia estratégica. Los habitantes de esa época tenían cultura y memoria marítima. Sin embargo a diferencia de Nueva Zelanda por determinadas razones políticas en su época al romper vínculos, cambio de nombre.

  1. EL EXTRAVÍO.

Con el cambio de nombre y de régimen, no solo se transformó la estructura política; perdió autoridad administrativa sobre territorios de Ultramar: se alteró la mirada y modificaron nuestra historia. El nuevo país decidió construirse tierra adentro, entre conflictos internos, caudillos, revoluciones y populismo.  El océano quedó relegado a la periferia simbólica.

Lo que no se mira, se olvida.

Y lo que se olvida, deja de protegerse.

Así nació una paradoja profundamente mexicana: un país con dos océanos que actúa como si no tuviera ninguno.

  1. ISLAS MEXICANAS: SOBERANÍA QUE NO SE NOMBRA.

Las islas mexicanas —las Marías, Revillagigedo, Coronado, Clipperton, Arcas, Triángulos, Arenas y Pérez — no son anécdotas geográficas. Son territorio, soberanía, biodiversidad y proyección estratégica. El derecho marítimo internacional es claro: las islas generan ZEE, recursos y presencia nacional.

Un país que ignora sus islas es un país que no entiende la mar.

Y un país que no entiende la mar, compromete su futuro.

  1. LA MAR NO ES OCIO: ES SISTEMA.

Reducir la mar al turismo es como reducir la Universidad Nacional Autónoma de México y hablar solo de su cafetería.

La mar es comercio, energía, ciencia, industria, clima, conciencia, cultura marítima y es defensa. Su Poder Naval constituye la Primera Defensa de la Nación. Es sistema climático global, reguladora del ciclo hidrológico y fuente de oportunidades económicas sostenibles y sustentables.

La Economía Marítima Azul no es poesía: es estrategia de supervivencia en el siglo XXI. Puertos inteligentes, transporte marítimo verde, biotecnología oceánica, energías marinas, investigación científica y protección ambiental.

Nada de eso es posible sin una condición básica: cuidar a la mar. No como consigna, sino como principio civilizatorio.

VII. PODER MARÍTIMO Y CONCIENCIA MARÍTIMA NACIONAL.

El Poder Marítimo no se decreta. Se construye lentamente a partir de educación, conciencia, cultura, infraestructura, industria, ciencia y voluntad política. Alfred Thayer Mahan y Julian Corbett coinciden en algo esencial: sin conciencia marítima, no hay Poder Marítimo posible.

Y sin Poder Marítimo, no hay soberanía plena.

VIII. VOLVER A LA MAR.

Volver a la mar no significa abandonar la tierra. Significa completar nuestra identidad voltear a ver una y media vez más de la superficie terrestre de México que está allende en y bajo las aguas oceánicas; es, por geografía y destino, una nación anfibia que se ha comportado como si solo tuviera raíces, olvidando que también tiene alas para volar y aletas para nadar y bucear.

La mar sigue ahí.

A veces serena.

A veces furiosa.

Siempre viva.

Esperando que recordemos. Que queramos. Que alineemos el saber con el poder. Y que entendamos, por fin, que vivir con la mar implica vivir en Ella, de Ella y para Ella; cuidándola como se cuida aquello de lo que depende todo. La vida y la prosperidad.

CONCLUSION

Curarnos de la terrible Amnesia Marítima

El límite para volar está en nuestras alas.

Y las alas de México también son oceánicas.

No es una opción romántica.

Es una necesidad histórica.

Porque ahí —en la mar—

está nuestro rumbo,

nuestro destino, nuestro riqueza y felicidad;

y la responsabilidad de protegerla

como quien protege la vida misma!

Fundamentos conceptuales

El texto se sustenta en la teoría clásica del Poder Marítimo (Mahan, Corbett), la historiografía marítima de larga duración (Braudel, Paine), la historia económica del Pacífico hispano (Schurz, Martínez Shaw), el derecho del mar (CONVEMAR), la Economía Marítima Azul (ONU, OCDE, UNCTAD) y la oceanografía moderna que reconoce a la mar como reguladora climática esencial.

Bibliografía (formato APA 7)

Braudel, F. (1984). The perspective of the world. University of California Press.

Corbett, J. S. (1911). Some principles of maritime strategy. Longmans, Green and Co.

García, B., & Olveda, J. (2010). Historia marítima de México. INAH.

IPCC. (2019). Special report on the ocean and cryosphere in a changing climate.

Mahan, A. T. (1890). The influence of sea power upon history, 1660–1783. Little, Brown and Company.

Martínez Shaw, C. (2003). El sistema comercial español del Pacífico, 1565–1815. Fondo de Cultura Económica.

Naciones Unidas. (1982). Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

OECD. (2016). The ocean economy in 2030. OECD Publishing.

Paine, L. (2013). The sea and civilization: A maritime history of the world. Alfred A. Knopf.

Prescott, J. R. V. (1985). The maritime political boundaries of the world. Methuen.

Schurz, W. L. (1939). The Manila galleon. E. P. Dutton & Co.

Secretaría de Marina. (2018). Doctrina marítima nacional. SEMAR.

Talley, L. D., Pickard, G. L., Emery, W. J., & Swift, J. H. (2011). Descriptive physical oceanography. Academic Press.

UNCTAD. (2022). Review of maritime transport. United Nations.

United Nations Environment Programme. (2018). Blue economy concept paper.