Violaciones a los derechos laborales
Por Lic. Julio César Zamudio
Director Corporativo Mercadotecnia de México
De nada sirve crear leyes si no se respetan, diariamente se violan los derechos laborales de las personas, dichos derechos están ampliamente reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la Ley Federal del Trabajo y en diversos tratados internacionales, sin embargo, para millones de trabajadores, esos derechos existen solo en el papel, en la realidad cotidiana, la violación sistemática de derechos laborales se ha normalizado y, en muchos casos, institucionalizado, jornadas excesivas sin pagos de hora extra, salarios inferiores a los mínimos legales, falta de seguridad social, despidos injustificados, contratos simulados y renuncias forzadas son practicas comunes en centros de trabajo públicos y privados, estas conductas no son hechos aislados, forman parte de un modelo laboral que prioriza la reducción de costos sobre la dignidad humana, uno de los principales factores de estas violaciones es la desigualdad de poder entre patrón y trabajador, en un país donde gran parte de la población vive al día, perder el empleo significa poner en riesgo la subsistencia familiar, bajo ese miedo, muchos trabajadores aceptan abusos que saben ilegales, pero que no se atreven a denunciar, a ello, suma la informalidad laboral, que alcanza a más de la mitad de la fuerza de trabajo, sin contrato, sin seguro, sin Infonavit, millones de personas quedan completamente fuera del sistema de protección laboral, en este contexto, hablar de derechos resulta casi irónico, otro problema grave es la debilidad en la inspección y sanción, las autoridades laborales cuentan con pocos inspectores, revisiones limitadas y sanciones que, en muchos casos, no representan un verdadero castigo para las empresas infractoras, cuando violar la ley sale barato, la ilegalidad se vuelve rentable, ahora bien, la reciente reforma laboral prometió justicia pronta y conciliación efectiva, pero en la práctica muchos juicios siguen siendo largos y desgastantes, algunos empleadores apuestan a que el trabajador se canse, se quede sin recursos o abandone su reclamo, así, la justicia laboral se convierte en una carrera de resistencia, no de legalidad, no puede hablarse de desarrollo económico cuando se construye a costa de derechos humanos, el trabajo digno no es un privilegio ni una concesión del patrón, es una obligación legal y moral del Estado y de los empleadores, mientras no exista una verdadera cultura de respeto laboral, inspecciones eficaces y sanciones ejemplares, las violaciones a los derechos laborales seguirán siendo constante, nuestro país no necesita más leyes ni reformas, necesita que las que ya existen se cumplan, hay empresas privadas y de gobierno que han sido demandadas por sus propios trabajadores, por ejemplo, Pemex tiene un alto volumen de demandas laborales, es uno de los empleadores principales del país y durante décadas usa esquemas laborales rígidos, el despido de personal lo hacen por reestructuraciones, aplican medidas disciplinarias severas y mantienen a sus trabajadores sometidos en lugares donde inclusive se han enfermado de cáncer por estar expuestos a químicos y la paraestatal desmiente esas versiones, hay miles de demandas laborales en contra de Pemex con laudos condenatorios, esta empresa violatoria de los derechos laborales, constitucionales y humanos de sus trabajadores acostumbra a promover amparos contra los laudos, interponen incidentes de imposibilidad de cumplimiento, alegan restricciones presupuestales y solicitan prorrogas reiteradas veces, no siempre porque tenga razón jurídica, sino como estrategia de desgaste, además, hay retrasos prolongados en la ejecución, hay casos donde el laudo es firme, la reinstalación es ordenada y el pago está cuantificado, aun con todo ello, no se cumple de inmediato, la ejecución del laudo podría prolongarse por años, muchos trabajadores se ven obligados a interponer amparos por omisión, promueven incidentes por desacato y solicitan medidas de apremio, en todos los laudos Pemex siempre dice que no hay partida presupuestal para cumplir el laudo.
Actualmente en México existe un vacío legal, constantes violaciones a los derechos laborales, el gobierno actúa con doble moral, los diputados no endurecen las leyes laborales porque por lo regular son títeres de gobierno, aparte de ser burros y mediocres, y no conviene por intereses políticos y económicos, y, en relación a las demás empresas establecidas en todo nuestro país practican exactamente lo mismo o son asesorados por propio personal de los Tribunales de Arbitraje para no pagar, se dicta un laudo, pero no se paga, muchas familias en nuestro país quedan en estado de insolvencia y vulnerabilidad por culpa de empresas privadas y del sector público que agreden diariamente los derechos laborales de sus trabajadores.






