Al salvar vidas podemos cambiar historias en Cruz Roja: Norma Novoa

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El pasado fin de semana, la delegación local de la Cruz Roja celebró el Día del Socorrista.

Por Francisco Rivera Cruz

Podemos cambiar historias salvando vidas, expresó la Dra. H. C. Norma Gloria Novoa, presidenta del Patronato de la Cruz Roja, Delegación Lázaro Cárdenas, durante el programa para reconocer al socorrista por su día.

Hablaba de las grandes dificultades que pasa la república de Venezuela tras el trágico terremoto de la semana pasada, cuando dijo que lo que le ofrece paz en el asunto es que hay socorristas de Cruz Roja asistiendo a la población en general y en particular a los damnificados.

Durante un amplio programa desarrollado el sábado, tres días después de socorrista, en las instalaciones del Club Pacífico, se reconoció a técnicos en urgencias por servicios y años dedicados a la institución, resaltando que no se trata de un aplauso por los servicios prestados sino de las vidas impactadas.

Por los aliados donantes de Cruz Roja Lázaro Cárdenas, tomó la palabra Fernanda Vázquez Zalapa, Jefa de Responsabilidad Corporativa en ArcelorMittal, quien, al felicitar a los paramédicos, dijo que hay esperanzas en este mundo gracias a sus acciones de amor al prójimo.

Se entregaron varios reconocimientos por el comité delegacional en Michoacán y la dirección nacional de la institución, en cuyo marco, las distintas coordinaciones en la delegación local otorgaron uno a la doctora Norma Novoa reconociendo su liderazgo en la conducción de Cruz Roja local.

En cada entrega se resaltaba la actividad humanitaria de los merecedores de diplomas, preseas y premios por años de servicios voluntarios y permanencia en la labor humanitaria. Entre los reconocidos por el comité nacional, estuvieron Gabriel Peñaloza de la Cruz, por 24 años y José Juan Machuca por 33 años.

La calidad humana de los socorristas y los principios de la Cruz Roja producen alivio al sufrimiento y lo mejor, salvan vidas, se enmarcó cuando se resaltaba la importancia del papel que juegan en la sociedad estando permanentemente listos para acudir a la llamada de auxilio, que incluso puede ser a cualquier hora del día, pues no hay horario para una necesidad o emergencia.