El regreso a clases debe ser con escuelas seguras y atención psicológica
Por Lic. Julio César Zamudio
Director Corporativo Mercadotecnia de México
El regreso a clases no debe limitarse a ceremonias oficiales, entrega de útiles escolares y discursos que se repiten cada año, también debe representar una oportunidad para reconocer las deficiencias del sistema educativo y emprender acciones concretas que garanticen la seguridad, el bienestar emocional y la permanencia escolar de millones de estudiantes.
Una de las inversiones más urgentes consiste en instalar cámaras de vigilancia en los planteles educativos, desde preescolar hasta las instituciones de educación superior, no se trata de vigilar a los estudiantes de manera invasiva, sino de contar con herramientas que permitan prevenir, esclarecer y sancionar casos de violencia, acoso, intimidación, abuso, vandalismo y cualquier conducta que ponga en riesgo a quienes integran la comunidad escolar, la medida debe ser equitativa, las cámaras pueden proteger a las alumnas y alumnos frente a posibles abusos, pero también a docentes y trabajadores ante agresiones, amenazas o acusaciones falsas, las mujeres, particularmente las niñas y adolescentes, tienen derecho a sentirse seguras dentro de sus escuelas, sin miedo a ser acosadas, intimidadas o violentadas, de igual manera, el personal docente merece desempeñar sus funciones en un ambiente de respeto, Naturalmente, la instalación de cámaras deberá acompañarse de reglas estrictas para proteger los datos personales y la privacidad, no deberán colocarse en baños, vestidores, consultorios psicológicos ni espacios privados, las grabaciones tendrán que estar bajo resguardo, con acceso limitado y protocolos claros para su utilización, tampoco basta con instalar equipos, debe existir personal capacitado para monitorear, conservar evidencias y atender inmediatamente cualquier situación de riesgo, Igualmente importante es establecer un departamento de psicología en todas las escuelas, los problemas emocionales, familiares, económicos y sociales afectan directamente el desempeño de los estudiantes, detrás de una inasistencia constante, una conducta agresiva o una baja calificación puede encontrarse depresión, ansiedad, violencia familiar, acoso escolar, adicciones o falta de apoyo en el hogar, el personal de psicología debe trabajar de manera permanente con estudiantes, madres y padres de familia, docentes y directivos, su función no sería únicamente atender crisis, sino identificar oportunamente señales de riesgo, prevenir el abandono escolar y construir mecanismos de comunicación, en las comunidades rurales o planteles pequeños podrían establecerse brigadas regionales e itinerantes, pero ningún alumno debería quedar sin atención profesional por vivir lejos de una ciudad, desafortunadamente, muchas supervisiones escolares han permanecido pasivas ante estas necesidades, en demasiados casos se limitan a revisar documentos, estadísticas y trámites administrativos, sin presentar verdaderas iniciativas para mejorar la seguridad, la convivencia y la calidad educativa, también resulta preocupante que algunos cargos relacionados con la educación sean ocupados por perfiles políticos que desconocen la materia y carecen de asesores especializados, las localidades pequeñas y rurales continúan siendo las más olvidadas, hay escuelas con carencias de infraestructura, conectividad, seguridad y personal especializado, no podemos hablar de igualdad educativa cuando el lugar de nacimiento de un estudiante determina la calidad de la educación que recibirá, México necesita invertir seriamente en educación en todos sus niveles, las becas y apoyos económicos son importantes, pero entregar dinero no resuelve por sí solo la deserción escolar, es indispensable conocer las causas particulares por las que cada estudiante considera abandonar sus estudios y ofrecer soluciones como atención psicológica, acompañamiento académico, transporte, alimentación, horarios flexibles, orientación vocacional, capacitación tecnológica y comunicación con las familias, además de formar profesionistas, el sistema educativo debe convertirse en un semillero de emprendedores y empresarios, los jóvenes necesitan aprender administración, finanzas, innovación, liderazgo y creación de negocios, México requiere nuevas generaciones capaces de generar empleos, desarrollar proyectos productivos y contribuir al crecimiento de sus comunidades, este regreso a clases debe marcar un cambio verdadero, la seguridad escolar y la salud emocional no son privilegios ni asuntos secundarios, son condiciones indispensables para aprender, y, las autoridades educativas deben abandonar la indiferencia y asumir su responsabilidad, invertir en cámaras de vigilancia, atención psicológica, infraestructura y personal preparado significa proteger el presente de nuestros estudiantes y construir el futuro que México necesita, para las escuelas particulares se les debe exigir la instalación de cámaras de vigilancia, muchas de ellas no tienen y las alumnas se ponen en riesgo en una escuela donde los maestros y maestras no se hacen responsables de los alumnos y alumnas, sin embargo, debe haber una coordinación para que en las escuelas de todo México haya estabilidad y verdaderamente se considere una segunda casa.
Como un comentario, estaría perfecto crear un sistema escolar para funcionarios, diputados y diputadas que carecen de estudios académicos, porque la mayoría de ellos no es que sean unos ignorantes, simplemente les falta crecer su nivel escolar porque algunos ni hablar y mucho menos expresarse saben y es muy lamentable tener personas que crean leyes para el país y que, no tengan estudios académicos, o, en su defecto, dar un giro de 360 grados y cambiar a estas personas por gente con estudios académicos y especialistas en las materias que hay en cada Comisión tanto del Congreso de la Unión como en cada uno de los Congresos locales.






