
Por Francisco Rivera Cruz
No hay atajos para el éxito; gran parte de lo que soy se lo debo al rigor y ejemplo de mis profesores, expresó el doctor en biología marina José Luis García Corona, durante un emotivo reconocimiento, al regresar a la escuela en que cursó estudios de nivel secundaria en esta ciudad, la Técnica 110.
Sencillo y directo respondió once preguntas de los alumnos de la escuela donde estudió en la generación 2004-2007, tras haber recordado al doctor Antonio Equihua Serrato, y los maestros Manuel del Real, María de Jesús Trujillo Campoverde; de matemáticas a Gilberto Cruz y Martín Dueñas, de biología a Esthela Morán y Esther Romero.
Comentó que tuvo sueños caros resultado de cuestionar y buscar respuestas, uno de esos sueños fue realizar un doctorado en Francia con reconocidos y acreditados asesores internacionales a los que conocía por artículos científicos y libros.
Fue la decisión más dura de toda su vida al tener que enfrentar soledad y enorme sacrificio junto a momentos de duda, en los que se juró que valdría la pena, y tan valió que se graduó con los máximos honores y contribuyó a resolver un problema científico que llevaba 30 años sin resolverse y afectaba a Europa.
Derivó en el premio nacional en ciencias oceanográficas en Francia, por mejor tesis doctoral, lo que algunos catalogan como el Oscar de la Oceanografía mundial.
“Estamos aquí para rendir un merecido homenaje al Dr. José Luis García Corona, por la obtención del prestigioso premio Albert Primero de Mónaco 2025, un galardón que reconoce la contribución de su investigación en ciencias oceanográficas”, pronunció la Mtra. Ma de Jesús Trujillo Campoverde.
Este premio no solo honra la profundidad de su tesis, celebra una carrera dedicada al descubrimiento y a la solución de problemas de tipo global, abundó.
“Queremos hacer una pausa para mirar a nuestro alrededor, a estas aulas que nos cobija”, añadió quien fue profesora del hoy científico.
“Solemos pensar que la alta ciencia es cosa de los laboratorios universitarios y centros de investigación avanzados, pero la realidad es que la chispa, el origen de toda trayectoria científica, se encienda aquí en la escuela secundaria”.
Y abundó la Mtra. Trujillo Campoverde, el nivel de secundaria es donde los adolescentes, a través de las materias de biología, química y física, dejan de ser meros receptores de información para convertirse en pensadores críticos y solucionadores de problemas.
El director de la Secundaria Técnica 110, profesor Antonio Rodarte Ibarra, dio bienvenida al científico señalando que es ejemplo de vida a seguir, mientras el joven Brandon García Mercado, segundo lugar en la Olimpiada de Física 2023, leyó la currícula del doctor García Corona, quien nació en Lázaro Cárdenas y emigró a Manzanillo. Estudió también en el Cet Mar 16 de esta zona.
En Francia recibió el Premio Príncipe Alberto I de Mónaco, por su tesis doctoral con la que contribuye a solucionar el problema de la toxicidad de las microalgas de la marea roja en Europa, donde se había convertido en problema sanitario y económico.
En su oportunidad, el galardonado, compartió que lejos de premios y reconocimientos, le es gratificante haber contribuido con su investigación de 5 años a mejorar la seguridad alimentaria y la calidad de vida de la humanidad, con su tesis.
El ameno programa, incluyó mariachi para recordar a García Corona su país, luego del tiempo de radicar fuera, y temas musicales ejecutadas por el violinista Oscar Becka.
Entre los asistentes, estuvieron, el Dr. Juan Manuel Rodríguez Rubalcaba, director del CET Mar local; los científicos Jorge Luis Guadarrama Celestino, Ulises Urióstegui Legorreta y Araceli Velázquez Gutiérrez; además de la Mtra. Agustina Álvarez, Gerente de Organización en la Asipona; Sergio Omar García, Embajador Líder Mundial de Paz; Martín Barriga Barriga, de la AC Deportistas con causa, y Feliciano Flores Anguiano, responsable de Servicios Regionales de la SEE.





