
Por Francisco Rivera Cruz
Creadas inicialmente para tener y promover una identidad útil en el área turística, hoy en día también se usan y relacionan con la actividad portuaria de esta ciudad, son las letras LZC, que están por cumplir 10 años de diseñadas.
Convertidas en un icono y un elemento de identidad, cada letra retrata características y belleza de esta región. Así el grafema “L” hace alusión a la vegetación de la zona, y retrata a las palmeras, rememorando que el paisaje costero no se puede concebir sin palmeras, y si bien las de cocos datan de la década de los 50s a la fecha, antes, en esta zona había palmas de cayaco, cuya explotación dio sustento económico previo a la industrialización. Este primer componente también es tributo a la gastronomía local.
La “Z”, remite a la fauna por eso captura la imagen de la tortuga marina, un reptil que en sus especies Golfina, Negra y Laúd, ha preferido las playas regionales para continuar su preservación. Las tres especies depositan en los arenales locales sus huevos para continuar la vida, lo que la ha convertido en uno de los atractivos para el turismo y a la par se han accionado tareas para conservarla. Y al ocuparse de la biodiversidad, la misma letra, muestra los manglares.
Mientras la “C” retrata la parte industrial de esta urbe, que es el ancla económica de la zona, al concentrar aquí firmas mundiales como Canadian Pacific Kansas City, ArcelorMittal, Hutchinson Ports, SSA Marine México y APM Terminals. El Puerto inicialmente era para embarcar y bajar materias primas a la industria del acero, solo que en el año 2000 giró hacia el comercio contenerizado y poco después empezó a construir terminales especializadas para autos, minerales, granos y petroleros, como se tienen a la fecha.
Hace dos años, el Consejo Coordinador Empresarial extendió reconocimiento a la abogada Kenia Segura López, por su apoyo al turismo y aporte a la identidad de nuestro municipio mediante la creación de las letras LZC.
Aunque se la han querido apropiar, la marca LZC se planeó como libre para identificar no únicamente el ramo turístico a esta zona, y así poder disponer y hacer uso de ella sin ninguna restricción de carácter legal.
Hoy en día, LCZ se erige como marca de la ciudad, para reflejar la identidad de habitantes, actividades y bellezas naturales de Lázaro Cárdenas.





