Por Francisco Rivera Cruz
El “Ciclista de fe”, como es mejor conocido Rafael Zarco, cumplió en 15 días el trayecto de Puerto a Puerto, saliendo de Lázaro Cárdenas a Veracruz el 21 de abril, para recorrer mil 150 kilómetros, teniendo por miras entregar un manto que de esta ciudad llevó a la región jarocha.
Ayer, coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Ovario, ya que su mensaje es anticáncer, aprovechó para comentar que la mujer es el pedestal principal de todo hogar, que hay que cuidar su buen estado.
Rememoró que en sus charlas ha dicho que el cáncer de mama y de matriz, tendrían origen en un shock biológico provocado en desvalorización del individuo, que derivan de estrés en tejidos y cáncer en esos u otros órganos.
Es triste que en todos haya un familiar con cáncer o que lo haya desarrollado, “incluidos los policías que me acompañaron”, apuntó luego que fuera custodiado por elementos de la Guardia Civil a su paso por carreteras michoacanas, desde que llegó a Nueva Italia.
A siete años de estas rutas, dedicadas a algunos pacientes y de los cuales algunos se han sobrepuesto a la enfermedad, compartió que empieza a trazar nuevos trayectos, como uno a Acapulco este mismo año.
De la experiencia de esta vez en escuelas, Iglesias, grupos en recuperación de consumo de sustancias y otros, lo que le marcó fue haber estado en un sitio dedicado a menores con cáncer y abandonados. A quienes ofreció regresar o mínimo darles un mensaje de aliento en breve tiempo.
“Gloriosa experiencia de esos niños abandonados con cáncer, que mueve a pensar en la cruda realidad humana”, por eso, dijo haber ofrecido su palabra y mensaje.
A raíz de un accidente a dos días de llegar a su meta, dijo que el peligro está en todas partes, es cuestión de no dar oportunidad a la mente de negociar. “Mi actitud y voluntad se impusieron. Me sentí lastimado, y hoy ya listo para hacer revoltura”.
Le movió a mantenerse firme que llevaba a cuestas una tonelada de apoyos, expresó de la caída que le dejó lesión en al menos dos costillas de su derecho, mientras transitaba de Puebla a Orizaba, bajo condiciones de lluvia gélida y niebla que permitía visibilidad apenas a cinco metros.
Faltaban unos 150 kilómetros de puro calor, pero mi mente estaba puesta en la llegada, y “los guerreros se hacen en la batalla”, expuso Zarco Rangel.
Agradeció a los elementos policiacos y a los ciclistas que le acompañaron en más del 70% de la ruta, y a todos los que se involucraron con la logística y apoyo económico y moral.
El apasionado ciclista, siguió repartiendo gracias a quienes apoyaron, como fe el caso de medios de comunicación que permitieron amplificar el mensaje anticáncer, cuya ruta realizó por Lucero Bravo, Elizabeth Zarco, Carlos Casillas y Jesenia Rodríguez.






