Enramaderos y ambulantes invitan a visitar la costa michoacana

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Pánfila Beltrán Arreola, dirigente de enramaderos de Playa Eréndira y Playa Jardín y Miguel Estrada Trujillo, líder de comerciantes ambulantes de la zona de playa, durante su participación anoche en el Noticiero de este diario.

Por Rafael Rivera Millán

Ni la pandemia ni los huracanes o el mar de fondo nos harán abandonar la actividad que durante más de 50 años hemos venido desarrollando en la costa michoacana para atender en forma placentera a quienes vienen en busca de momentos de sano esparcimiento con su familia, “pues aunque trabajemos para dormir cansados, aquí seguiremos hasta que Dios nos de licencia”, recalcó anoche en el Noticiero de este diario, Pánfila Beltrán Arreola, dirigente de los enramaderos de Playa Eréndira y Playa Jardín, quien al hacer un llamado a visitar la región, dijo que ya están acondicionamiento sus negocios para poder atender en forma segura a los paseantes de Verano.

Por su parte, Miguel Estrada Trujillo, representante de comerciantes ambulantes que realizan su actividad en las playas del municipio, hizo un llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno, para acudir a ayudar a los prestadores de servicios turísticos que han sufrido daños en diversa magnitud en sus establecimientos, pues dijo que si no hay enramadas en pie o funcionando, ellos no tienen un espacio para desarrollar su actividad, que es la de ofrecer a los paseantes, artesanías, ropa de playa o algunos otros souvenirs, como recuerdo de su estancia en esta región.

Beltrán Arreola indicó que en estos días la Secretaría de Turismo del gobierno del estado, en coordinación con Protección Civil Estatal, está terminando de levantar el censo de daños de todas las enramadas del municipio, para de ahí ver la posibilidad de recibir algún tipo de ayuda, ya sea, en principio así se lo han hecho saber, a través de créditos “blandos” de Sí Financia.

Sin embargo, dijo que apenas va iniciando la temporada de huracanes y la constante presencia de mar de fondo, por lo que es de pensarse en adquirir un crédito, aunque sea barato, porque con qué se podrá pagar, si a cada rato se suspende la actividad, por este tipo de fenómenos o no han turistas que se animen a venir.

Mencionó que la solución sería el que el gobierno del estado, ya no este sino el que habrá de entrar en octubre próximo, vea la posibilidad de que el gobierno federal asigna el recurso necesario para realizar el proyecto y su ejecución, de un rompeolas, “porque en más de 50 años que tengo de enramadera, nunca como ahora un huracán como Enrique, nos ha golpeado tanto, por eso urge ese rompe olas o escolleras”, recalcó. Hace falta también la construcción de baños seguros para los turistas, un proyecto añejo que ha quedado en el olvido.

De las 37 enramadas turísticas que han venido funcionando en Playa Eréndira y Playa Jardín, a raíz de la pandemia, 7 definitivamente cerraron, ya no volvieron a abrir cuando se reactivó el sector y con este temporal, dos más fueron destruidas y difícilmente volverán a funcionar. “Pero tirados no nos quedamos, somos gente de trabajo”, expresó.

Dijo que de la actividad turística que ejercen los enramaderos, dependen más de mil familias del sector turístico en los tres municipios costeros, pues con la situación precaria que hay, hablando económicamente, mucha gente prefiere el destino de sol y playa de la costa michoacana, porque es más barato vacacionar que ir a otros grandes centros, y además se tiene la ventaja de que los alimentos son frescos, no refrigerados y la gastronomía de la entidad tiene mucho prestigio a nivel nacional e internacional.

Por otro lado, Beltrán Arreola, expresó que en tiempo normal por enramada se genera como mínimo 5 empleos, cinco familias que dependen de cada negocio, pero hay negocios con hasta 20 trabajadores. “Estamos sosteniendo a los trabajadores, no los podemos despedir, hay que pagarles por lo menos el salario mínimo, esperemos que esto no se agrave más, como la pandemia que tengamos que despedir a alguien”, puntualizó.

A su vez, Estrada Trujillo precisó que son alrededor de 80 familias las que dependen del funcionamiento de las enramadas turísticas de Playa Eréndira y Playa Jardín, pero que en toda la costa michoacana son unas 400 familias de vendedores de artesanías y ropa de playa las que dependen de la actividad turística, por eso recalcó, es importante que los gobiernos acudan en auxilio de los enramaderos para apoyarle en resarcir los daños que han sufrido en sus negocios, para que estos estén en condiciones de recibir a los turistas de la temporada vacacional de Verano y los vendedores puedan también ofertar sus productos para que sus familias tengan una forma digna de subsistencia.